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Altares y sótanos/Ismael Bojórquez/Cortesía/Ríodoce

“Estamos rodeados” era una expresión coloquial que utilizaba mucho Javier Valdez, entre broma y en serio, cuando quería referirse a algo abrumador. La presencia del narco en Sinaloa es abrumadora. Están por todas partes, todo el tiempo, desde hace mucho tiempo, en todos los ámbitos.

El aseguramiento de dos casas, vehículos, armas y parque en el residencial Banús 360, de la Isla Musala, despertó muchas especulaciones. Una de las casas aseguradas está justo a la espalda de la casa del gobernador Rubén Rocha Moya, que se encuentra en la privada Salduero. Las divide una barda. Y entonces la gente se preguntó si los gatilleros que operaban en esas casas cuidaban al gobernador o pretendían hacerle algún daño. Tal vez ninguna de las dos cosas. Los narcos han aprovechado la desidia y hasta la callada complicidad de la gente para moverse en las ciudades y en los pueblos con plena libertad, sin que nadie, y muchas veces ni el gobierno, también por complicidad, se meta con ellos.

Vaya quien quiera ir a las desoladas comunidades del Valle de San Lorenzo y verá que quienes vigilan, revisan autos y patrullan, son los narcos. No la policía municipal, ni la Guardia Nacional, ni nuestro ahora “humanista” Ejército Mexicano, sino los narcos. Camionetas del año, fusiles de asalto, punteros por todos lados, hasta en las escuelas. Ha pasado lo peor de la guerra, las aguas se han tranquilizado, pero hay que cuidar el terreno. Y si hablamos de Elota igual, Cosalá lo mismo, Navolato…

En Culiacán los narcos se fueron metiendo como la humedad en colonias que habían sido exclusivas de los ricos-ricos, los agricultores, los grandes empresarios. Uno de aquellos viejos visionarios tuvo la ocurrencia de hacerse una casa del otro lado del Río Tamazula y dijeron que estaba loco. Pero hubo otros que lo siguieron y construyeron también. Luego vinieron los trazos, una iglesia para los persignados (la Sagrada Familia), un parque (el Chapultepec) y las escuelas. Todo para ricos-ricos y uno que otro colado “aspiracionista”.

Hasta que llegaron los narcos. Empezaron a comprar casas y terrenos donde construyeron mansiones que se distinguían por su opulencia y el mal gusto. Y entonces los ricos-ricos decidieron amurallarse; primero hicieron el residencial Álamos y más tarde La Primavera. Y en el inter, surgieron como hongos los fraccionamientos privados, donde lo que se vende es principalmente “seguridad”. Algunos fraccionadores hasta crearon mecanismos para evitar la llegada de gente que no tuviera “solvencia moral”.

Una medida engañabobos. En el residencial Álamos tiene una casa Jesús Vizcarra Calderón, compadre de Ismael Zambada. Y en la Primavera, donde SuKarne –propiedad de Vizcarra– tiene su corporativo, hay más bandidos que en la cárcel. De todo: narcos, funcionarios corruptos, lavadores de dinero, factureros, narcopolíticos, hijos de narcopolíticos, evasores de impuestos, estafadores y podridos líderes sindicales. ¿Dónde hacía el Chino Ántrax sus posadas? En la Primavera (por ahí andan rolando todavía las fotografías del pistolero acompañado de Ismael Zambada Imperial y sus mujeres). En uno de sus cotos compró recientemente un terreno Fausto Corrales Rodríguez, preso ahora y acusado por la FGR de encubrimiento y falsedad de declaraciones, ello relacionado con el crimen de Héctor Melesio Cuen Ojeda y el secuestro del Mayo Zambada.

¿Cómo sustraerse a la penetración del narco en nuestros ámbitos? No hay que pensar que es imposible porque estamos derrotados. Hay que intentarlo, pero también aceptar que iniciaríamos un proceso muy largo y lento. Y más aún cuando hay gente que le saca provecho a su presencia: los curas en la iglesia, la clase política, los empresarios chicos y grandes. Y hasta las universidades públicas. Hace días la Biblioteca Central de la UAS festejó su 39 aniversario. Que bueno. Lo que nunca se dirá es que parte del dinero que se invirtió en su construcción fue aportado por Miguel Félix Gallardo, nuestro emblemático narcotraficante.

Bola y cadena

OTRO HECHO QUE IMPACTÓ A LA opinión pública la semana pasada fue el secuestro del empresario Luis Mario Zúñiga Ramos. Empezó a llamar la atención que está emparentado con el esposo de la presidenta, Claudia Sheinbaum, Jesús María Tarriba Unger. Y justo por lo de Tarriba se establece el parentesco. Fue liberado cuando estábamos en el cierre de la edición. Una gran noticia ¿Tuvo esto un mensaje de los perpetradores del levantón para el gobierno federal? No lo creo. Lo más probable es que se haya tratado de un tema doméstico.

Sentido contrario

ESTE DOMINGO TENEMOS LA VISITA de la presidenta Sheinbaum. Viene en una coyuntura muy complicada para Sinaloa y se supone que trae el morral lleno de temas; la seguridad, la economía, recuperar la estabilidad política, Rocha y los rochistas, gabinete estatal, Imelda Castro, las elecciones del 27… Lo que Sinaloa necesita ahora en todos estos temas, son apoyos, cambios y certeza. Ya se sabrá lo que vino a planear.

Humo negro

ESTE MIÉRCOLES LA UNIVERSIDAD Politécnica le ofrecerá un homenaje a José Luis Franco Rodríguez por su incansable promoción del libro y la cultura en Mazatlán. Nunca nos cansaremos de decir que esfuerzos como los que hizo el Pepe para crear y mantener la Feria del Libro y de las Artes en Mazatlán merecen estos y muchos reconocimientos más. Aparte de que su obra, cuentos y crónicas, es atesorable.

Artículo publicado el 20 de septiembre de 2026 en la edición 1234 del semanario Ríodoce.

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