CULIACÁN, SINALOA.– Al ritmo de la banda sinaloense, miles de culichis salieron a las calles de este municipio para celebrar la caída del gobernador Rubén Rocha Moya. Alegres y al canto de “sacaremos a ese buey de Sinaloa”, la capital del estado se convirtió en una auténtica fiesta popular tras confirmarse la separación del mandatario.
El epicentro del júbilo
Desde hace un par de horas, el punto principal de concentración ha sido la Avenida Álvaro Obregón, donde una multitud que ya se cuenta por miles se ha congregado frente a la Catedral de Culiacán. La zona se ha vuelto intransitable para el tráfico convencional, siendo tomada por manifestantes que celebran lo que consideran el fin de una era de impunidad.
Caravanas desbordadas
El festejo no se limita a los peatones. Largas caravanas de vehículos han comenzado a recorrer las arterias principales de la ciudad. Desde camionetas hasta autos compactos, los ciudadanos se desplazan con banderas y pancartas en mano, haciendo sonar sus claxons en señal de triunfo mientras se dirigen hacia la zona del Palacio de Gobierno.
- Puntos de reunión: Además de la Obregón, se reporta presencia masiva en las inmediaciones de la Loma de Rodríguez y recorridos constantes por el Boulevard Francisco I. Madero.
- Magnitud: Se estima que la columna de vehículos se extiende por varios kilómetros, uniendo a familias enteras que se han sumado al festejo de manera espontánea tras conocerse los detalles de la licencia de Rocha Moya y del exalcalde Gámez Mendívil.
Veredicto social
Mientras el Congreso del Estado formaliza el interinato de Yeraldine Bonilla, la calle ha dictado su propio juicio. Para los miles de sinaloenses que hoy bailan al son de la tambora, la salida de Rocha es el primer paso hacia la justicia tras los señalamientos del Departamento de Justicia de EE. UU. por nexos con el narcotráfico y posesión de armas.
Este 2 de mayo, Culiacán no duerme; celebra que, después de meses de sombra, hoy parece asomarse un nuevo horizonte político en Sinaloa.
