
Colectivos actualizan el rostro de la desaparición en la Plaza del Bicentenario de Zacatecas
ZACATECAS, ZAC.– Mientras las agendas oficiales se concentraban en la narrativa política de los informes de gobierno, las familias que integran los colectivos de búsqueda en Zacatecas recordaron de manera contundente la crisis humanitaria que atraviesa la entidad. Este domingo, activistas y madres buscadoras se concentraron en la emblemática Plaza del Bicentenario para llevar a cabo una necesaria y dolorosa actualización de su “Muro de la Memoria”, tapizando las paredes con los rostros de quienes permanecen ausentes.
Las buscadoras montaron brigadas para adherir de forma sistemática cientos de nuevas fichas de búsqueda impresas sobre el gran muro arqueado de ladrillo rojo de la plaza. La imagen plasma el esfuerzo físico y organizativo de las familias, quienes mediante escaleras alcanzaron las secciones más altas para asegurar que ningún rostro quede en el olvido, ante la mirada y el registro de los propios integrantes de la manifestación.
El escenario: ¿Qué es y dónde está la Plaza del Bicentenario?

Para entender el impacto de esta acción, es indispensable conocer el espacio intervenido. La Plaza del Bicentenario es, por excelencia, el epicentro del pulso ciudadano, civil y de la protesta social en la capital de Zacatecas.
- Ubicación estratégica: Se localiza sobre el transitado Bulevar Adolfo López Mateos, la arteria vial más importante de la zona conurbada, sirviendo como la principal puerta de acceso peatonal y de transición hacia el Centro Histórico de la ciudad.
- Características e infraestructura: Inaugurada en 2010 en el marco de los festejos patrios de la Independencia y la Revolución, es una explanada de dimensiones monumentales diseñada con elementos modernos que rinden homenaje a la identidad minera del estado. Cuenta con amplias estructuras de cristal, áreas peatonales adoquinadas y un macroestacionamiento subterráneo con capacidad para más de 600 vehículos, destinado a desahogar el tráfico del primer cuadro de la capital.
- Su peso político: Debido a su visibilidad y alta afluencia de personas, es el punto de encuentro natural para mítines políticos de gran escala y manifestaciones sociales. En el imaginario periodístico local se sabe que “llenar la Bicentenario” es el termómetro real del respaldo popular de cualquier movimiento.
Una jornada de visibilización: “Cascarita” y resistencia
La actualización del muro (archivo 710555760_122272116416078901_6564693356259162378_n.jpg) coronó una jornada dominical de protesta pacífica pero sumamente crítica. A la par de la colocación de las fichas, las familias tomaron la explanada adoquinada de la plaza para organizar un partido de fútbol rápido improvisado (una “cascarita”), una dinámica simbólica utilizada para visibilizar a las más de 4 mil personas desaparecidas que oficialmente se registran en el estado, transformando el espacio público en un recordatorio de las vidas y las juventudes interrumpidas por la violencia.
Durante el encuentro, los colectivos mantuvieron mesas de venta de libros y materiales elaborados por ellos mismos con el fin de recaudar fondos independientes. Estos recursos, explicaron las activistas, son vitales para financiar las brigadas de prospección y excavación en campo que realizan de manera permanente ante el hermetismo y la falta de operatividad de la Fiscalía General del Estado y las instancias del Ejecutivo estatal encabezado por David Monreal.
Con esta acción, la Plaza del Bicentenario no solo operó como un nodo urbano de conectividad, sino como un lienzo de resistencia donde las familias zacatecanas obligan a los transeúntes y a las autoridades a mirar de frente las dimensiones de la deuda histórica en materia de seguridad y derechos humanos en la región.
