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Por: Redacción Objetivo7 Culiacán, Sin. / Washington, D. C.

El aparato de justicia y seguridad del Estado de Sinaloa acaba de sufrir su colapso más profundo. Hace unas horas se confirmó la entrega a las autoridades de los Estados Unidos de Alberto Jorge Contreras Núñez, alias “El Cholo”, quien hasta hace poco se desempeñaba como Comisario General de la Policía de Investigación (PDI) de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa.

Contreras Núñez, el jefe máximo de los agentes ministeriales en la entidad y pieza clave en la estructura de procuración de justicia del gobernador Rubén Rocha Moya, cruzó la frontera para ponerse a disposición de las agencias federales estadounidenses —presumiblemente ante los US Marshals—, tras la masiva investigación y acusación formal emitida por el Departamento de Justicia de EE. UU.

El custodio de los secretos del Cártel y el Gobierno

Para la inteligencia norteamericana, “El Cholo” no era un policía más; era el operador institucional que presuntamente garantizaba impunidad y cobertura al amparo del poder público. La acusación federal de Washington en su contra es demoledora: se le señala de utilizar a la corporación ministerial para brindar protección directa a la facción de Los Chapitos, intervenir activamente en la liberación de operadores delictivos detenidos en flagrancia, y facilitar la logística para el tráfico de fentanilo y armas hacia el norte.

Fuentes cercanas al caso indican que la entrega de Contreras Núñez no fue fortuita, sino el resultado de una negociación acelerada para obtener beneficios procesales y evitar una captura violenta en territorio mexicano, en medio de la cruenta guerra interna que azota a la entidad.

Desbandada institucional: El gabinete de Rocha se rinde ante Washington

La rendición del jefe de los ministeriales desata un terremoto político absoluto y confirma que el cerco estadounidense sobre el círculo cercano al gobernador Rocha Moya avanza a pasos agigantados. Con la caída de Contreras Núñez, ya son tres las piezas fundamentales del engranaje estatal que deciden “brincar” la frontera para entregarse en las últimas semanas ante la justicia de EE. UU.:

  1. El General Gerardo Mérida Sánchez: Exsecretario de Seguridad Pública del Estado, quien hace unos días se entregó sorpresivamente en la garita de Nogales, Arizona, siendo trasladado de inmediato a Nueva York.
  2. Enrique Díaz Vega: Exsecretario de Administración y Finanzas del Gobierno del Estado, pieza financiera del gabinete que también optó por la entrega voluntaria.
  3. Alberto Jorge Contreras Núñez: El jefe de la Policía de Investigación (Ministeriales), quien hoy cierra el círculo de las fuerzas del orden bajo custodia norteamericana.

El fin de la red de protección

Con los titulares de la seguridad preventiva, de las finanzas y de la investigación criminal de Sinaloa bajo el control de los fiscales federales de Estados Unidos, el gobierno estatal queda prácticamente al desnudo.

Especialistas en seguridad nacional advierten que este desfile de altos funcionarios entregando bitácoras, nombres, cuentas bancarias y rutas de protección institucional no solo sepulta políticamente las narrativas oficiales, sino que anticipa una oleada inminente de órdenes de aprehensión de altísimo nivel. La “bomba” en Sinaloa ya estalló, y las ondas expansivas apuntan directamente al corazón del Tercer Piso del Palacio de Gobierno.