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“Es un borracho y adicto”: Estalla el líder frijolero contra David Monreal tras denuncias penales del Gobierno de Zacatecas

  • Abraham Castro Trejo arremete directamente contra la integridad del gobernador tras ser notificado de órdenes de restricción.
  • Productores advierten que radicalizarán las protestas ante el desplome del precio del frijol y la represión del Estado.

Zacatecas, Zac. – El conflicto agrario en la entidad rebasó cualquier posibilidad de negociación política para convertirse en una encarnizada disputa penal y personal. Luego de que la Secretaría General de Gobierno, encabezada por Rodrigo Reyes Mugüerza, interpusiera denuncias ante la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJEZ) para frenar las movilizaciones campesinas, los líderes de los productores de frijol rompieron el silencio y arremetieron sin filtros en contra del gobernador David Monreal Ávila.

El principal dirigente del movimiento, Abraham Castro Trejo, visiblemente indignado tras ser notificado de las medidas de restricción judicial que le impiden acercarse a dependencias y funcionarios públicos, lanzó duras descalificaciones que sepultaron cualquier tregua. Castro Trejo acusó abiertamente al mandatario estatal de ser un “adicto y un borracho” que prefiere utilizar la fuerza de los elementos antimotines en lugar de atender la crisis que mantiene en la quiebra al campo zacatecano.

El bloque legal contra los dirigentes

La embestida judicial del gobierno morenista no solo alcanzó a Castro Trejo. Las órdenes de restricción y las carpetas de investigación abiertas por la Fiscalía del Estado van dirigidas contra el bloque principal de la dirigencia campesina: Federico Najar Castillo, Rubén Hernández Muñiz y Ricardo Sánchez. Con estas medidas, las autoridades buscan inmovilizar operativamente a las cabezas del movimiento bajo la advertencia de que cualquier intento de bloqueo o manifestación directa en oficinas de gobierno derivará en su inmediata detención.

Por su parte, el secretario de Gobierno, Rodrigo Reyes, justificó las denuncias argumentando que no se tolerarán actos que atenten contra el orden público o las vías de comunicación, deslindando al estado del problema central y asegurando que las tarifas de compra de grano son un asunto de estricta competencia federal.

Un campo en pie de guerra

El origen de la furia que detonó estos fuertes señalamientos personales radica en el desplome del precio de la tonelada de frijol, la cual cayó drásticamente de 27 mil a 15 mil pesos, arrastrando a miles de familias productoras a la insolvencia. Los campesinos denuncian que los centros de acopio operados por Alimentación para el Bienestar han incurrido en sistemáticos actos de corrupción, robos en el pesaje y retrasos en la entrega de costales.

Lejos de replegarse ante las denuncias penales y el cerco judicial, los productores de frijol —ahora respaldados por sindicatos universitarios (SPAUAZ), el magisterio y organizaciones estudiantiles que marcharon por el Bulevar Metropolitano— advirtieron que las palabras de Castro Trejo reflejan el sentir del sector. Sentenciaron que las protestas van a radicalizarse en las próximas horas y que no se detendrán ante un gobierno que califican de “indolente y represor”.