Cardenal Simoni, “mártir” vivo del comunismo, entrega a León XIV una reliquia de los mártires albaneses
El Cardenal Ernest Simoni con el Papa León XIV | Crédito: Vatican Media.
El Cardenal Ernest Simoni, de 97 años, considerado un “mártir viviente” de la cruenta persecución comunista en Albania, se reunió este domingo en el Vaticano con el Papa León XIV en una audiencia privada marcada por el recuerdo del testimonio de fe de la Iglesia perseguida.
Según informaron los medios del Vaticano, el purpurado regaló al Pontífice una cruz y una reliquia de los mártires albaneses, “que dieron la vida por la fidelidad y el amor a Jesús y por la salvación del pueblo de Albania, para mirar a todos los hombres con la sonrisa del Cielo”, según le explicó al entregársela.
La reunión privada a la que también asistieron unos cuarenta familiares del cardenal se vivió en “una atmósfera de alegría y esperanza, contemplando el rostro del Santo Padre para anunciar a todos los hombres la noticia del Cielo, de la paz, de la fraternidad y del amor para todos los pueblos del mundo”, afirmó a los medios vaticanos tras el encuentro.
Cardenal Simoni bajo el dictador comunista Enver Hoxha
El Cardenal Simoni fue víctima de la persecución religiosa sufrida por la Iglesia Católica en Albania bajo el yugo del dictador comunista Enver Hoxha.
Ordenado sacerdote en 1956, doce años después de la llegada al poder del régimen, sufrió en primera persona la brutal represión contra la fe cristiana en el primer Estado oficialmente ateo del mundo, donde toda práctica religiosa estaba prohibida.
Fue arrestado en la Navidad de 1963 por el solo hecho de ser sacerdote. Después fue condenado a muerte, aunque más tarde la pena le fue conmutada por trabajos forzados. Pasó un total de 28 años en prisión y fue obligado a trabajar durante días enteros en las alcantarillas de Scutari, limpiando canales de aguas fecales.
A pesar de la prohibición absoluta del culto, durante su encarcelamiento celebraba la Misa diariamente recurriendo a ingeniosos subterfugios para burlar el control gubernamental. Como decía la Misa en latín, sus carceleros pensaban que se había vuelto loco y solo farfullaba palabras incomprensibles.
Visita a Albania del Papa Francisco en 2014
En 2014, cuando el Papa Francisco visitó Albania, el testimonio de este ya anciano sacerdote le conmovió hasta las lágrimas. En 2016 lo creó cardenal agradeciéndole públicamente una vida entregada que “hace bien a la Iglesia”.
El purpurado celebró el pasado 7 de abril setenta años de ordenación sacerdotal. Dos días antes, coincidiendo con el Domingo de Pascua, acompañó a León XIV durante el mensaje y la bendición Urbi et Orbi desde la Logia central de la Basílica de San Pedro.
El Cardenal Simoni calificó la audiencia con el Pontífice como “una gracia especial del Espíritu Santo”, subrayando el mensaje común compartido con León XIV: “Proclamar juntos, para todos los pueblos del mundo, la paz que viene del Cielo, la dulcísima paz, la alegría espiritual y la alegría de la Resurrección”.
