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Por: Redacción Objetivo7

TLAJOMULCO, JAL. – El discurso oficial de “aseguramiento” de inmuebles criminales se desmorona frente a la evidencia visual. Un video captado durante la reciente jornada de búsqueda del colectivo Madres Buscadoras de Jalisco en Chulavista revela que las denominadas “casas de seguridad” no solo permanecen abiertas, sino plenamente operativas, sirviendo como centros de tortura y vigilancia mientras las autoridades brillan por su ausencia.

Recorrido Cronológico del Horror

El video documenta una inspección que debería haber realizado la Fiscalía, pero que hoy corre a cargo de civiles:

  1. El Acceso Impune: La cámara inicia mostrando el ingreso a una vivienda de interés social común. No existen sellos de clausura vigentes, ni presencia de la Guardia Nacional o Policía Estatal. El inmueble está “abierto” para quien desee entrar, incluyendo a los propios grupos delictivos.
  2. Infraestructura de Tortura: En el interior, la evidencia es contundente. Se localizan tablas de madera con perforaciones, herramientas rudimentarias pero efectivas utilizadas por el crimen organizado para castigar y someter a sus víctimas mediante golpes. El lugar no es solo un refugio; es un centro de castigo.
  3. Higiene del Crimen: Un detalle que confirma que la casa sigue activa es el estado de los insumos. Se observan artículos de aseo personal, ropa y un ventilador; nada tiene polvo acumulado. La vivienda no está abandonada; está siendo habitada o utilizada en relevos por células delictivas.
  4. La Cisterna y el Patio: La inspección se extiende al área de servicio y la cisterna, puntos donde los colectivos suelen buscar restos biológicos. La cámara registra la precariedad y el ambiente de tensión que se vive en un sitio que, por ley, debería estar bajo custodia federal.
  5. El Cerco de los “Halcones”: Mientras se documenta el interior, se reporta la llegada de al menos 9 sujetos armados en motocicletas. El video capta la vulnerabilidad absoluta: las madres están adentro documentando el horror, mientras afuera, los dueños de la plaza vigilan con total impunidad ante el retraso de más de 40 minutos de las patrullas.

El Mensaje de Impunidad

La existencia de esta casa en las etapas 16 y 17 de Chulavista es una bofetada al sistema de justicia. Que las madres buscadoras hayan tenido que entrar a un sitio con ventiladores encendidos y tablas de tortura a la vista —sin una sola patrulla resguardando el perímetro— confirma que el territorio sigue bajo control del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Esta no es una casa confiscada; es una casa en pausa, esperando a que las buscadoras se retiren para retomar su operatividad sangrienta.

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