
Ajo Blanco: El termómetro del Foro de las Estrellas
Por: Cuauhtémoc Villegas Durán
La noche de coronación de la Feria Nacional de San Marcos 2026 no será recordada por el brillo de la corona, sino por la estridencia de un abucheo que desnudó la realidad política de Aguascalientes. En el Foro de las Estrellas, el termómetro social marcó una temperatura máxima de rechazo, dejando claro que la narrativa oficial del “estado seguro” se está resquebrajando frente a los ojos de la ciudadanía.
El repudio dirigido a Leonardo Montañez no es un hecho fortuito ni un exabrupto de la multitud. Es el resultado de un desgaste acelerado. El municipio, constitucionalmente la autoridad más cercana al pueblo, es hoy percibido como el eslabón más débil —o el más complaciente— ante el avance del Crimen Organizado. La percepción ciudadana es tajante: mientras la plaza parece haber sido cedida bajo una mezcla de omisión y parálisis institucional, el alcalde se presenta en eventos de gala buscando una validación que la calle ya no le otorga.
A esto se suma la sombra de la corrupción en áreas operativas. El reciente hallazgo de redes de explotación de menores y el descontrol en zonas de tolerancia, son heridas abiertas en la administración de Montañez. El abucheo es la factura que el pueblo cobra por la inseguridad que se vive en las colonias, lejos de los reflectores del patronato.
Por otro lado, José Ángel “Paquín” González Serna compartió el escarnio. El Patronato de la Feria se ha convertido en una burbuja de élite que ignora las crisis de seguridad y logística, priorizando la estética de la fiesta sobre la integridad del asistente. La gente ya no solo se divierte; también juzga, y el veredicto para el organizador fue unánime.
En medio de este incendio político, Juan Antonio Martín del Campo sobrevivió por un golpe de suerte —o una omisión calculada—. El senador panista, aspirante a la gubernatura, se salvó del linchamiento mediático simplemente porque los conductores no pronunciaron su nombre. En la política actual de Aguascalientes, el anonimato es el único refugio seguro para quienes aspiran al poder.
El Foro de las Estrellas envió un mensaje nítido: el pueblo de Aguascalientes sabe distinguir entre la fiesta y la realidad. El silencio de Martín del Campo fue su salvación, pero el grito contra Montañez fue la advertencia de que la soberbia y la omisión tienen un límite.
En la tierra de la gente buena, la paciencia se está agotando.
