0 7 min 2 horas

Cuauhtémoc Villegas Durán/Objetivo7

SAN JOSÉ DE GRACIA, AGS.— Lo que llega a los hogares de las familias en el municipio de San José de Gracia ya no es agua potable; es un líquido espeso, cubierto por una nata verdosa y espumosa, cargado de sedimentos que amenazan la salud pública de miles de habitantes. A través de crudas denuncias ciudadanas acompañadas de evidencia fotográfica, la población ha levantado la voz ante una crisis que las autoridades municipales han intentado silenciar o minimizar desde sus escritorios, mientras en las viviendas el uso de este líquido se ha vuelto una ruleta rusa sanitaria.

El panorama es alarmante: con este recurso, los habitantes se ven obligados a bañarse, lavar los trastes y realizar las tareas domésticas más básicas, exponiendo de manera directa a los sectores más vulnerables de la población, como niños y adultos mayores.

El origen del lodo: Pozos colapsados y redes obsoletas

Para entender por qué el agua llega en estas condiciones a los contenedores y tinacos de San José de Gracia, es necesario desarmar el problema técnico que el ayuntamiento no ha querido transparentar. De acuerdo con ingenieros hidráulicos y antecedentes de la región, el aspecto turbio y la densa capa orgánica responden a tres factores críticos:

1. Agotamiento y sobreexplotación de los pozos

El estrés hídrico que azota al estado de Aguascalientes no perdona a los municipios del norte. Al operar los pozos a sus niveles más bajos históricos (abatimiento), las bombas de extracción succionan directamente los fondos de los acuíferos, arrastrando lodos, arenas y concentraciones peligrosas de metales pesados que terminan viajando por la red de distribución.

2. Deficiencia criminal en la cloración y desinfección

La nata verde y la efervescencia que se aprecia en el agua almacenada por los usuarios es el síntoma inequívoco de la presencia de microorganismos, bacterias y algas. Esto demuestra que las plantas de rebombeo y los sistemas de desinfección a cargo del municipio no están aplicando las dosis de cloro exigidas por las normas oficiales, permitiendo que la materia orgánica se descomponga dentro de las tuberías y tanques elevados.

3. Falta de mantenimiento en purgas de la red

Cuando un pozo se detiene por fallas eléctricas o mantenimiento y se reactiva de golpe, la presión arrastra el sarro y la sedimentación acumulada durante años en la infraestructura vieja. Al no realizarse el proceso de “purga” (desvío del primer flujo sucio), las autoridades municipales prefieren verter el agua contaminada directamente a las redes domésticas para simular que el servicio ya está restablecido.

La bomba de tiempo epidemiológica

El uso del agua en estas condiciones no es un problema estético o de mal olor; es una crisis de salud pública en potencia. Médicos y especialistas alertan que la exposición y consumo indirecto de este líquido genera riesgos epidemiológicos inmediatos:

  • Enfermedades Gastrointestinales Agudas: La presencia de materia orgánica abre la puerta a bacterias como Escherichia coli o Salmonella, provocando cuadros severos de diarrea y deshidratación, especialmente peligrosos en menores de cinco años.
  • Dermatitis y Afecciones Cutáneas: El baño diario con agua cargada de sedimentos y bacterias destruye la barrera natural de la piel, detonando brotes de dermatitis atópica, infecciones bacterianas subcutáneas y conjuntivitis severa en los ojos.
  • Riesgo de Metales Pesados: El agua turbia extraída de pozos profundos en Aguascalientes suele contener altas concentraciones de flúor y arsénico. Aunque no se beba directamente, el lavado constante de utensilios de cocina con este líquido provoca una acumulación paulatina de estos elementos en el organismo, ligada a problemas renales crónicos a largo plazo.

El marco legal violado: El artículo 4° Constitucional

Desde el escritorio, la defensa de los ciudadanos se sostiene con la ley en la mano. La situación en San José de Gracia representa una violación flagrante a los marcos jurídicos estatales y federales:

Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (Artículo 4°): > “Toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible.”

Asimismo, el Ayuntamiento está incumpliendo de manera directa la Norma Oficial Mexicana NOM-127-SSA1, la cual establece los límites permisibles de calidad de agua para uso y consumo humano. Al suministrar agua visiblemente contaminada, la administración municipal incurre en una omisión administrativa grave que podría ser sujeta de sanciones por parte de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y la propia Fiscalía del Estado por poner en riesgo la salud de la población.

Un municipio turístico sin servicios básicos

El contraste es irónico y doloroso. Mientras San José de Gracia se promociona como un destino turístico por excelencia, presumiendo la derrama económica que genera el turismo religioso y de aventura en la Presa Calles, sus habitantes en las colonias periféricas y delegaciones padecen condiciones de marginación sanitaria propias del siglo pasado. La infraestructura urbana parece enfocada en la fachada turística, dejando en el abandono el corazón del municipio: sus servicios públicos básicos.

La exigencia de la comunidad es unánime y tajante: una intervención inmediata y de fondo por parte del Instituto del Agua del Estado (Inagua) y de la Secretaría de Salud para que se auditen los pozos de San José de Gracia, se sancione a los funcionarios responsables de la operación hidráulica y se garantice, de una vez por todas, el acceso a agua limpia, segura y digna.

Hasta que el gobierno municipal no deje la simulación y limpie las tuberías, la salud de San José de Gracia seguirá bajando por el drenaje.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.