Así fue el histórico viaje del Papa León XIV a Mónaco
El Papa León XIV en el Estado Louis II donde celebró Misa este sábado en Mónaco | Crédito: Vatican Media.
El Papa León XIV concluyó su primera visita apostólica de este 2026, que tuvo como destino el principado de Mónaco, un pequeño estado famoso en el mundo por la Fórmula 1 y los multimillonarios, pero marcado profundamente por su tradición católica, adonde por primera vez llegó un Pontífice en visita oficial y en la era moderna.
El Santo Padre llegó a Mónaco a bordo de un helicóptero y fue recibido en el helipuerto local por el príncipe Alberto II de Mónaco, y su esposa, la princesa Charlene de Mónaco.
En su primer discurso en francés —lengua oficial de Mónaco que el Papa habla también— pidió al Principado de Mónaco que sea un laboratorio de la Doctrina Social de la Iglesia, abogando por la redistribución de la riqueza, la ecología integral y la defensa de la vida humana.
Después, el Pontífice se encontró con la comunidad católica en la Catedral de la Inmaculada Concepción, a la que recordó que “Cristo es el centro dinámico, el corazón de nuestra fe”.
León XIV también tuvo un cálido encuentro con los jóvenes de Mónaco, en la plaza junto a la iglesia de Santa Devota, una de las principales parroquias del Principado de Mónaco, dedicada a la joven mártir del siglo IV y patrona del país.
Allí los alentó a redescubrir la oración, el silencio y la escucha como respuesta al ritmo acelerado de la vida contemporánea. Son necesarios para acallar “el frenesí del hacer y del decir, de los mensajes, los reels y los chats, y para profundizar y saborear la belleza de estar juntos de verdad.
Como último evento de su visita apostólica, el Papa León XIV presidió una Misa en el Estado Louis II, en la que condenó todos los conflictos bélicos, que son fruto de la “idolatría del poder y del dinero” y “ensangrientan” la gracia de los hombres de ser, al mismo tiempo, hijos de Dios y hermanos entre sí.
Al final de la Eucaristía, el Santo Padre se dirigió al helipuerto de Mónaco, donde se celebró una breve ceremonia de despedida con los príncipes Alberto y Charlene, para luego partir rumbo a Roma.

Victoria Cardiel
