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Foto: Presidencia/Objetivo7fotógrafos.

Ajo Blanco/Cuauhtémoc Villegas Durán. (Objetivo7/Data2)

En un intento desesperado por rescatar lo que queda de su imagen pública, el gobernador de Zacatecas, David Monreal, ha lanzado una afirmación que roza lo ridículo: asegura que los ensordecedores abucheos que recibió el pasado sábado durante la inauguración de la planta de frijol no fueron reales, sino producto de una “edición con Inteligencia Artificial”.

Sin embargo, los datos y los testimonios de quienes estuvieron allí —y de los miles que vimos la transmisión en vivo— dictan una sentencia muy distinta. No fue IA, fue la IRA de un pueblo cansado de los cacicazgos.

La Realidad sin Filtros

Durante el evento, mientras se presumía la infraestructura para el campo, el descontento social rompió el protocolo. No fueron “bots” ni algoritmos:

  1. El Sonido de la Calle: Los gritos de reclamo por la inseguridad y el abandono del campo zacatecano fueron orgánicos, captados por múltiples dispositivos móviles de ciudadanos que no tienen acceso a sofisticados softwares de edición.
  2. La Reacción en Vivo: En el video original (sin cortes de comunicación social), se observa el rostro de incomodidad del mandatario. La IA puede simular voces, pero no puede simular el lenguaje corporal de un político que sabe que el pueblo le ha dado la espalda.

El Caciquismo vs. La Tecnología

Culpar a la tecnología de la desaprobación social es el nuevo refugio de la vieja política. En Zacatecas, la familia Monreal ha mantenido un control férreo que hoy parece resquebrajarse.

  • La Tesis de Data2: El análisis de sentimiento en redes sociales tras el evento muestra que el 82% de las menciones respecto a la inauguración fueron negativas, centradas en la falta de resultados en seguridad.
  • Diagnóstico: Intentar convencer al ciudadano de que “lo que vio y oyó” no pasó, es un insulto a la inteligencia del zacatecano.

Conclusión: El pueblo no se edita

Señor Gobernador, la Inteligencia Artificial sirve para optimizar procesos, no para tapar el sol con un dedo. Lo que se escuchó en la planta de frijol fue la voz de una ciudadanía que ya no compra el discurso oficial. No busque culpables en la nube; la respuesta está en las calles de un Zacatecas que exige paz y no excusas digitales.

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