Cuauhtémoc Villegas Durán/Objetivo7/Data2
La activista y fundadora del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, Cecy Flores, alertó sobre el alarmante hallazgo de una zona de fosas clandestinas de gran magnitud, describiendo el sitio como un espacio crítico donde se estima la presencia de decenas de cuerpos. “Es un lugar inmenso, fosa tras fosa, son más de 30 víctimas”, expresó la buscadora al visibilizar la situación.
Labores de campo y hallazgos calcinados
En el material documentado y enviado a Objetivo7 y Data2, se constata una intensa jornada de búsqueda ciudadana en un predio rural. Las imágenes muestran a decenas de familiares de personas desaparecidas equipados con herramientas de excavación, recorriendo el terreno en busca de indicios que los lleven al paradero de sus seres queridos.
Uno de los puntos más críticos capturados en las grabaciones corresponde al interior de una estructura subterránea de concreto o cisterna que resguarda restos calcinados, cenizas y material carbonizado, lo que apunta a dinámicas recurrentes de incineración clandestina para dificultar las tareas de identificación. El crematorio (una pileta de agua para ganado) tendrá según estimaciones de una buscadora que se escucha en el vídeo, 4 metros de largo por un metro 20 centímetros de ancho y una altura de metro y medio.
Localización de indicios óseos
A la par de la inspección de dicha estructura, los integrantes del colectivo localizaron fragmentos óseos expuestos sobre la superficie del suelo, registrando los indicios mediante el uso de guantes de protección. Durante la transmisión de los hechos, Flores porta la playera con la fotografía de su hijo Alejandro Guadalupe, rostro que abandera la causa de sus brigadas independientes.
El colectivo ya no pudo publicar en vivo por petición de la Fiscalía por lo que grabó estos dos vídeos que enviaron a esta redaación.
