Por: Cuauhtémoc Villegas Durán Aguascalientes, Ags. | 21 de abril de 2026
Mientras el Gobierno del Estado despliega una infraestructura publicitaria millonaria para presumir a Nissan Mexicana como la joya de la corona en la Feria Nacional de San Marcos, la realidad puertas adentro de las plantas A1 y A2 es de austeridad forzada. Este año, el gigante automotriz ha notificado a su fuerza laboral que no habrá Reparto de Utilidades (PTU), amparándose en una supuesta “pérdida fiscal” que choca de frente con la opulencia que la marca proyecta en los stands oficiales.
I. Publicidad de Oro con Dinero Público
No es un secreto que la imagen de Nissan es el eje central del discurso de “progreso” en la entidad. Para la edición 2026 de la verbena abrileña, el gasto en publicidad, patrocinios y logística para posicionar a la automotriz como el motor de Aguascalientes alcanza cifras estratosféricas:
- Exposiciones de Lujo: Stands monumentales y presencia de marca en los foros de mayor audiencia, financiados en parte por convenios de promoción estatal.
- La Narrativa del Éxito: Campañas en medios locales y nacionales que presentan a la entidad como un oasis de inversión, utilizando a Nissan como el testimonio principal de rentabilidad.
II. El Golpe al Obrero: La “Pérdida” Inexplicable
Apenas terminó el primer fin de semana de feria, el sindicato CATEM soltó el balde de agua fría: la revisión del ejercicio fiscal 2025 arrojó que no hay dinero para los trabajadores.
- La contradicción: ¿Cómo una empresa que reporta récords de producción y que es el rostro del “éxito” estatal en la feria más importante de México puede declararse en pérdida ante el SAT?
- El “Bono de Consuelo”: En lugar de las utilidades que por derecho corresponden a la productividad, los obreros recibirán un “Bono de Garantía” y sobrantes de años anteriores, una cifra que apenas representa una fracción de lo que la clase trabajadora esperaba para sanear sus finanzas familiares.
III. Análisis: Seguridad Social y Laboral en el Olvido
Este escenario desnuda una política económica de fachadas. El gobierno gasta lo que no tiene en promocionar una bonanza que no llega a las manos de quienes operan las máquinas. En Aguascalientes, la seguridad social y el bienestar laboral han sido sustituidos por espectaculares y videos promocionales.
Para el obrero que hoy sale de su turno en la planta para encontrarse con una ciudad de fiesta y derroche, el mensaje es claro: hay dinero para la foto, pero no para el sueldo. La falta de utilidades en Nissan no es solo un tema contable, es un síntoma de un modelo donde el trabajador subsidia con su esfuerzo la imagen pública de una empresa que el Estado protege con recursos de todos.
Conclusión: El Despertar tras la Fiesta
El contraste es insostenible. Mientras los visitantes de la feria admiran los modelos de exhibición bajo las luces de la publicidad oficial, miles de familias en Aguascalientes ajustan el cinturón ante un reparto que desapareció en los libros contables. Si Nissan es el motor de Aguascalientes, hoy ese motor funciona con el sacrificio de una base trabajadora que ve pasar la riqueza en espectaculares, pero no en sus cuentas bancarias.
