0 6 min 9 años

¡Monterrey es Tricampeón de Norteamérica!

MONTERREY 4-2 SANTOS
Monterrey: Orozco; Basanta, López, Solis, Chávez, Mier; Zavala, Ayoví, Corona; Suazo y De Nigris.
Santos: Sánchez; Estrada, Figueroa, Baloy, Mares; Rodríguez, Lugo, Salinas; Quintero, Cárdenas y Peralta.
MARCADOR: 0-1, min. 21, Quintero. 02, min. 50, Baloy.. 1-2, min. 60, Aldo. 2-2, min. 83, Cardozo. 3-2, min. 86, Aldo. 4-2, min. 92, Suazo.
ÁRBITRO: Marco Antonio Rodríguez.
INCIDENCIAS: Final de Vuelta de la Liga de Campeones de la Concacaf.

ADN/Vavel- El estadio Tecnológico estaba repleto. No cabía ni un alma más, todo estaba listo para que Monterrey jugará una nueva Final en su casa.

Comenzó el encuentro, ambos equipos querían la pelota, ninguno cedió terreno y hubo llegadas en las dos porterías, aunque sin mucho peligro.

Los minutos corrían y fue Osmar Mares quién casi pone número para los visitantes, pues vio a Orozco adelantado de su portería y aprovecho para sacar un disparo desde la media cancha, y por poco la clava, el tiro pasó cerca.

Primer golpe Albiverde

Entonces los de la Laguna se animaron y llegó su premio. Fue al 36′ cuando Darwin Quintero aprovechó un disparo de Lugo para desviarlo dentro del área chica de Rayados y así anotar el primero de los Guerreros. Después no pasó nada, y la primera parte terminó con ventaja para el visitante.

Vucetich comenzó a mover sus piezas buscando la remontada e invitó a Madrigal a la cancha en el complemento. Parecía que La Pandilla se iría con todo en busca del triunfo, pero fue el equipo de la Comarca quién salió de manera más decidida al segundo tiempo. Gerardo Lugo disparó hacía la portería Rayada, y apenas salió desviado. Los laguneros daban aviso de que no se iban a echar atrás.

Santos puso a soñar a toda La Comarca

Fue al 50′ cuando tras un cobro de tiro de esquina, Felipe Baloy remató en el área chica de los Rayados y puso el partido 2 a 0 para su equipo. Para que la cuña apriete, el ex Monterrey festejaba de manera efusiva su gol, sin importarle su pasado como jugador de La Pandilla.

A partir de ahí y durante casi 10 minutos, Santos fue un vendaval, Monterrey se perdió en el campo, no respondió, el segundo tanto lagunero los enfrió. Jonathan Orozco salvó de manera grandiosa a su equipo con dos atajadas de alto nivel. Parecía que era el único que estaba metido en el partido y gritaba con fuerzas a sus compañeros para despertarlos y contagiarlos. No se daba por vencido.

De Nigris comenzó la hombrada

El fútbol es hermoso, el fútbol es lo más puro. Es ese deporte en donde en un abrir y cerrar de ojos puedes estar en la cima, después de estar desahuciado todo el partido.

Aldo De Nigris revivió a su equipo con una gran pegada de bolea al balón, que después de pasarse por todo el área, terminó en los pies del regiomontano y la empeinó de gran manera al rincón de Sánchez. Monterrey quería gloria, Monterrey no moría aún.

El ‘Palacio de Bellas Artes’ se animó y comenzó a transmitir energía a sus jugadores mediante sus cánticos. Entonces empezó otro partido, un partido distinto, un partido llenó de historia pura.

Noche mágica

El fútbol es magia pura. El fútbol es lo más bello del mundo. El fútbol hace que todo sea posible.

Faltaban sólo siete minutos para que el encuentro terminara y Monterrey acechaba con todo a Santos, no había mañana para el conjunto regio, fue por todo y lo consiguió. Neri Cardozo, quién entró de cambio al partido, justificó la confianza que Vucetich puso en él, pues tras un rechazo de corner, le quedó la pelota en los pies y disparó hacía la esquina de Oswaldo para poner el 2 a 2. El Tecnológico estaba a punto de caerse.

Monterrey aprovechó el momento anímico y se fue con todo en busca del Tricampeonato. Fue Aldo De Nigris, quién se encargó de poner en delirio a todo el estadio, pues al 86′ marcó de cabeza el 3 a 2 a pase de Humberto Suazo. El estadio Rayado era una fiesta total, temblaba y temblaba, pues el equipo de sus amores, el Monterrey, les estaba regalando, nuevamente, una remontada épica.

Santos no encontró respuestas, el golpe fue mortal, lo dejó en la lona, no se pudo levantar y al 92′ Humberto Suazo liquido y completo la hazaña poniendo el 4 a 2, después de un gran contragolpe que inició Zavala en la banda derecha.

Fue así como Monterrey se coronó Tricampeón de la Liga de Campeones de Concacaf, regalándonos una remontada digna de ser contada.