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erroresprovidenciales-150x117Se “equivoca” Nadro y cobra cien millones de pesos de más a Salud

Reportaje/foto: Río Doce

Sigue saliendo pus del Sector Salud. Ahora se documenta que la empresa Nadro S.A. de C.V., a la cual le fue adjudicado un contrato por 697 millones de pesos en marzo de 2011, se equivocó (a su favor) al hacer su propuesta económica… con cien millones de pesos.

Aún así, los Servicios Coordinados de Salud de Sinaloa, cuyo titular es Ernesto Echeverría Aispuro, le sostuvieron el contrato.

La historia

“Guarden bien esa carta”, ordenó Mario López Valdez a sus colaboradores, todos del Sector Salud, en la reunión que habían tenido para ver cómo resolverían el problema que se había suscitado a raíz de una impugnación que interpuso la empresa Distribuidora Internacional de Medicamentos y Equipo Médico, luego de que, con artimañas, fue desplazada en la adjudicación de un contrato por casi 700 millones de pesos.

Los hechos ocurrieron entre marzo y abril de 2011, durante el proceso de licitación, presentación de propuestas y contratación de medicamentos y materiales de curación, para 2011 y 2012.

El monto mínimo, de acuerdo con la licitación, era de 420 millones de pesos y el máximo de 700 millones.

El lote se licitó dos veces, pues la primera fue cancelada al declararse “desierta”.

Así que la misma licitación se volvió a lanzar y la junta de presentación y apertura de propuestas se hizo el 21 de marzo de 2011. Estuvieron presentes funcionarios de Salud y de la Unidad de Transparencia y Rendición de Cuentas, además de representantes de las empresas proveedoras.

Participaron las empresas Distribuidora Internacional de Medicamentos y Equipo Médico, con 570 millones de pesos; Nadro, con 697 millones y Medicuri con 565 millones.

Con distintos tecnicismos, el Comité de Adquisiciones de la Secretaría descalificó a los competidores de Nadro y le otorgó a esta empresa el contrato a pesar, según el acta de la reunión, de que su propuesta estaba 132 millones de pesos arriba de la más baja, la de Medicuri.

En una entrevista concedida a Ríodoce, en agosto del año pasado, el secretario de Salud, Ernesto Echeverría, dijo que todos los proveedores habían quedado satisfechos con el resultado del proceso de asignación del contrato, pues todo se había hecho con transparencia y de acuerdo a las normas.

Pero mintió. Días después de que se adjudicó el contrato a Nadro, la empresa Distribuidora Internacional de Medicamentos y Equipo Médico interpuso ante la Dirección General de Controversias y Sanciones en Contrataciones Públicas de la Secretaría de la Función Pública, un “recurso de inconformidad contra actos derivados de la licitación No. 54101002-002-11”.

El hecho fue notificado en tiempo y forma a Ernesto Echeverría, con copia para María Magdalena Payán Lara, contralora interna de la dependencia estatal. Y eso motivó una reunión urgente de los funcionarios de Salud con el gobernador y sus asesores.

Enterada la empresa Nadro S.A. de C.V. de la inconformidad presentada por su competidora, el 6 de abril envió una carta a Echeverría Aispuro, donde le informa que:

“En relación con la licitación pública No. 54101002-002-11… y una vez analizada con detenimiento nuestra propuesta económica con la cual nos fue adjudicado el contrato de la licitación, detectamos errores involuntarios en el análisis de los precios unitarios (cajas vs. piezas), de material de curación. Por tal motivo, la empresa que un servidor representa ha tenido a bien llevar a cabo un ajuste de 390, 514, 869. 89 a 290, 514, 869.89”.

Es decir, reconocieron “errores” por un total de cien millones de pesos, ni un centavo menos, ni un centavo más.

Firma la misiva Christian Carmona Barón, representante legal de Nadro.

Pero cinco días después el asunto daría un giro, pues el 11 de ese mismo mes, la Dirección General de Controversias recibió un oficio donde la empresa que había impugnado se desiste de la inconformidad. El documento lo firma Carlos Arturo Villaseñor López, representante legal de la empresa.

Ante eso, la Dirección General de Controversias resuelve el sobreseimiento del caso con fecha 14 de abril y le informa, de nuevo, a Echeverría Aispuro y a María Magdalena Payán Lara, contralora interna.

Precios alterados

Aún con todo esto, Nadro cobró medicinas y material curativo a precios inflados, tal como lo documentó Ríodoce en un reportaje publicado en su edición 505 del 30 de septiembre de 2012.

Ahí se documenta que, por lo menos, el 70 por ciento de los medicamentos incluidos en el contrato LPPN54101002-002-11 de los Servicios Coordinados de Salud de Sinaloa con la empresa Nadro S.A. de C.V., se están cobrando por encima de los precios oficiales que establece el Catálogo de Medicamentos y Otros Insumos del Catálogo Universal de Servicios de Salud (Causes).

De acuerdo con un cuadro analítico elaborado por la Auditoría Interna de los Servicios Coordinados, por lo menos 10 mil productos, de alrededor de 14 mil que se incluyeron en el contrato realizado en abril de 2011 por un monto global de 697 millones de pesos, se pagan a sobreprecio.

Está documentado, por ejemplo, que la Efedrina de 50 mg, solución inyectable, anteriormente se compraba a 20.50 pesos por ampolleta, y que Nadro factura ahora a mil 755 pesos por unidad, según documentos internos de la propia secretaría.

Otro caso con soporte documental es el de los parches Tegaderm 10 por 12 centímetros, utilizados comúnmente en el cuidado de heridas o terapias intravenosas. El contrato de marras ampara la compra de miles de estos productos.

El 17 de abril de 2012, un año después de la firma del contrato, Nadro emitió una factura por 968 mil 516 pesos. Tiene el folio PY65183 y número de referencia 6560065183. Según la descripción, el documento ampara la compra de material de curación dispensado del 1 al 15 de octubre de 2011, derivado del contrato LPPN54101002-002-11, a través de farmacias subrogadas en las instalaciones de los Servicios de Salud de Sinaloa.

Entre los materiales de curación que ampara la factura, se encuentran mil piezas de parches Tegaderm 10 x 12 cm que aparecen registrados con un precio de 600.88 pesos la unidad.

En total, ya con IVA, el precio de las mil piezas son 697 mil 020 pesos. En el mercado local, concretamente en Farmacón, el mismo parche Tegaderm de 10 por 12 centímetros vale 20.18 pesos.

El pez y su boca…

En la entrevista de agosto, se le preguntó a Echeverría por qué se había cancelado la primera licitación y su respuesta fue que “se suspendió porque muchas empresas mañosamente juegan con los números, empresas que te dicen: una caja de Ampicilina tiene diez cápsulas, cuesta 20 pesos. Pero empresas mañosas, te ponen dos pesos, como si se estuviera cotizando una cápsula y no la caja completa”.

“En esta licitación se dio este problema. Y nosotros no podemos abrirle la puerta a una empresa así, porque la Función Pública revisa todo esto. Hubo una, Distribuidora Internacional de Medicamento y Equipo Médico, que hizo esto y lo sabe, por eso no impugnó.

—Usted dijo antes que se declaró desierta porque una estaba muy cara y la otra no tenía la logística adecuada. Nadro S.A. era la más cara. Pero cuando se abrieron los paquetes de la segunda vuelta Nadro volvió a ser la más alta. Pero además, Nadro propuso 27 millones más que la primera vez.

—Es que las empresas presentaban propuestas que aparentemente eran más bajas, pero no era cierto. Nadro se quejó y se ajustaron las cosas. Y la ganó bien y prueba de ello es que nadie se quejó.

 

—¿No están inflados los precios de Nadro?

—No, son los precios oficiales, “todo el mundo” te puede dar precios más bajos, pero aquí importa también la logística.