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El agua estancada, la acumulación de residuos sólidos y cacharros son condiciones que favorecen la aparición y proliferación de plagas, como los mosquitos.

Cortesía: Río Doce

El dengue es una infección vírica que se transmite a las personas por la picadura del mosquito aedes aegypti. Es más frecuente en las regiones de clima tropical y subtropical. En México, las entidades húmedas del país como Colima, Tabasco, Guerrero y Nayarit concentran la mayoría de los casos.

En 2024 con corte a la semana epidemiológica número 22, con información al 3 de junio, se tienen confirmados 14 mil 877 casos acumulados de dengue, que van desde el dengue no grave, dengue con signos de alarma y dengue grave. En 2023, en la misma semana, solo había 2 mil 998 casos registrados.

Esta elevada tendencia viene desde la semana 1 de 2024, y a la semana 22 representa un aumento del 398 por ciento contra 2023.

La mortalidad promedio para los casos de dengue grave y con signos de alarma es de una persona por cada 300 infectadas, un índice letal similar al del año anterior en relación casos/muertes.

Lo alarmante de los datos es que los picos de infección en 2023 se dieron entre las semanas 32 y 48: de mediados de agosto a inicios de noviembre, es decir, una vez consolidada la temporada de lluvias y casi al cierre de la temporada de huracanes. Se confirmarán muchos más casos en las próximas semanas.

Maneras de prevenir el contagio

Dos principios básicos: evitar las picaduras y eliminar los criaderos de mosquitos.

Para evitar las picaduras la OMS recomienda el uso de ropa que cubra la mayoría del cuerpo; la instalación de mosquiteros en el hogar; el uso de repelente corporal; así como el uso de espirales fumigantes y vaporizadores antimosquitos.

Por otra parte, los criaderos de mosquitos se pueden evitar eliminando espacios donde se pueda acumular agua, vaciando o eliminando cacharros; o aplicando insecticidas adecuados a los depósitos de agua.

Diagnóstico y tratamiento… cuidado con lo que tomamos

Los síntomas del dengue común pueden ir desde fiebre alta, dolores de cabeza, dolor detrás de los ojos, cuerpo cortado, náuseas y hasta erupciones en la piel.

El tratamiento del dengue se basa en aliviar el dolor: por lo general se receta paracetamol, pero otra recomendación muy importante es la de evitar los antiinflamatorios como el ibuprofeno o el ácido acetilsalicílico (Aspirina), ya que aumentan el riesgo de hemorragia.

Ojo con los síntomas graves

Quienes son infectados por segunda vez corren mayor riesgo de complicaciones. Los síntomas graves son: dolor abdominal intenso, vómitos persistentes, hemorragias en encías o nariz, vómitos o heces con sangre, piel pálida y fría, y debilidad general. Las personas que presenten síntomas graves deben acudir a recibir atención hospitalaria de inmediato, ya que la infección en esta etapa puede llegar a ser mortal.

Artículo publicado el 09 de junio de 2024 en la edición 1115 del semanario Ríodoce.