ZACATECAS, ZAC.– El evento convocado por el gobernador David Monreal Ávila para enlazar a la entidad con el Informe Nacional de Rendición de Cuentas de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo terminó por convertirse en un duro revés de convocatoria, marcado por un escenario semivacío y el aislamiento del mandatario estatal en el templete principal.
Aunque la jornada formaba parte de una estrategia síncrona en las 32 entidades del país para respaldar el balance federal, en Zacatecas la respuesta de las estructuras y la ciudadanía quedó muy por debajo de las expectativas institucionales, dejando al titular del Ejecutivo prácticamente solo al frente del presídium.
El factor climático: El elemento definitivo
Si bien los pasillos de la política local anticipaban una jornada tensa debido a las notorias divisiones internas entre el “monrealismo” y las bases fundadoras de Morena en el estado, las crónicas de campo confirman que el factor definitivo que sepultó la movilización fue de carácter meteorológico.
Una intensa lluvia registrada en la región provocó el colapso de la logística de transporte y el traslado de contingentes programados desde los municipios rurales y cabeceras clave como Fresnillo y Guadalupe. El factor climático no solo impidió la llegada de los autobuses con simpatizantes a la sede, sino que provocó la dispersión inmediata de los pocos asistentes que ya se encontraban en el recinto, quienes buscaron refugio ante el aguacero, dejando las hileras de sillas completamente vacías en el momento cumbre de la transmisión nacional.
Lectura y control de daños
A pesar de que el argumento del clima otorga una causa de fuerza mayor y un justificado beneficio de la duda a la administración estatal, el impacto visual del evento deslucido ya ha encendido el debate en las mesas de análisis de la región. Mientras el equipo gubernamental atribuye el ausentismo estrictamente a las condiciones ambientales, las corrientes internas críticas dentro del oficialismo han comenzado a capitalizar las imágenes del vacío para argumentar un desgaste en la capacidad de operación y convocatoria del mandatario de cara al cierre de su gestión.
