MÉXICO. – El mundo de la historieta y el arte gráfico nacional está de luto. Se ha confirmado el fallecimiento de Sixto Valencia Burgos, el legendario dibujante que, junto a la escritora Yolanda Vargas Dulché, dio vida a uno de los personajes más queridos y emblemáticos de la cultura mexicana: Memín Pinguín.
El trazo que unió a generaciones
Originario de Hidalgo, Sixto Valencia no solo fue un dibujante, fue un narrador visual que logró que las aventuras de un niño afromexicano y su “ma’ linda” se convirtieran en un fenómeno de ventas que llegó a publicar más de mil números y a traducirse a varios idiomas. Su estilo, caracterizado por un manejo magistral de las expresiones y una calidez única, definió la “época de oro” de la historieta en México.
Más allá de Memín
Aunque su nombre siempre estará ligado al niño de la colonia, la trayectoria de Valencia Burgos fue vasta:
- Fue director artístico de la editorial Ejea.
- Colaboró en publicaciones fundamentales como El Libro Vaquero y Mil Chistes.
- Fue un incansable defensor de los derechos de autor para los artistas gráficos, peleando batallas legales históricas para que se reconociera la propiedad intelectual de los dibujantes.
Un legado que no muere
Con su partida, se cierra un capítulo fundamental de la gráfica popular. Sixto Valencia Burgos dejó un legado que vive en cada puesto de periódicos, en cada colección guardada y en la memoria de millones de lectores que aprendieron a leer con sus trazos.
