0 6 min 9 años

estadiovictoria290613Por Gerardo Taker.

Si viajara exactamente 10 años al pasado me encontraría a mi mismo en un autobús, rodeado de amigos y en camino a la ciudad de Aguascalientes para asistir a la Inauguración del Estadio Victoria y a un partido amistoso entre Necaxa y Guadalajara. ¿El Resultado?, quizá una prueba de lo que se venía.

En ese entonces Necaxa era un equipo protagonista en Primera División, probablemente el más asiduo invitado a las liguillas por el título. ¿El rival?. Lo que siempre ha sido, un cuadro mediático con una falsa bandera de patriotismo y nada más. La fecha dificilmente se podría olvidar, 26 de Julio de 2003.

Hoy ante Lobos BUAP y por más que la directiva haya decidido preparar un festejo para la afición chiva el pasado martes, se cumplen los 10 años de Necaxa en Aguascalientes, mismos en los que a decir verdad no tenemos mucho que festejar y en los que sencillamente terminaron con aquel equipo ganador que solía ganar portadas en los diarios por sus actuaciones sobre el terreno de juego y no por escándalos políticos asociados al club.

Es cierto que un Estadio Victoria lleno podría ser un buen marco para un festejo -aunque insisto en que no se debería festejar porque no hay motivos para ello- pero el hacerlo cuando está lleno de aficionados a otro equipo es tan lamentable como el sería hacerlo con un entradón como el que seguramente se vivirá esta noche y que como de costumbre será de 3 mil o 4 mil personas en el mejor de los casos.

Y no, no acepto que me digan que en el Estadio Azteca no se les apoyaba, ni que me digan que esas eran las entradas que se registraban porque para asegurarlo tendrían que haber estado ahí y no hacerle caso a lo que dice la televisión, misma a la que si se trata de otros temas el público a su conveniencia tacha de mentirosa y manipuladora. Quien me diga que en los últimos años de Necaxa en el Estadio Azteca iban mil o dos mil personas sencillamente me demuestra que no asistía a apoyar al equipo o que es un ‘tv zombie’.

Es cierto que Necaxa ha hecho poco en estos diez años para ganarse a la afición hidrocálida, pero también lo es que esa afición ha hecho muy poco para apoyar al equipo, abucheandólo o sencillamente abandonándolo en los muchos malos ratos que se han vivido y ‘apoyando’ -entre comillas- en los buenos -la Final ante León con medio estadio pintado de verde es un ejemplo-. Y no los culpo porque entiendo que antes de la llegada del equipo ellos tenían a otro, sin embargo lo de las dobles camisetas me parece una hipocresía monumental.

Son 10 años de fracasos, 10 años en los que se perdió la identidad de Necaxa. En los que se pasó de ser un equipo protagonista en Primera División a ser uno más, uno de Segunda -literalmente- en el Ascenso MX. Años en los que el ex-Presidente del equipo -hoy Presidente de la FMF- y los directivos hidrocálidos exprimieron a placer al equipo, lo desarmaron y terminaron con todo el buen trabajo que se había realiado en los últimos años y especialmente con el que hizo Enrique Borja cuando fue Presidente del equipo.

10 años en lo que lo único que pudimos festejar fue un Bicampeonato y un Ascenso en Segunda División solamente para ver cómo de nueva cuenta se tiraba a la basura un buen proyecto y regresábamos al infierno del que parece la intención es no salir. Aguascalientes es una ciudad hermosa y la mujer de mi vida es hidrocálida, sin embargo lo peor que le hicieron a Necaxa fue llevarlo a esa plaza, con una afición que nunca valoró a un equipo con una gran historia, ni el tener futbol de Primera División, y con unos directivos/políticos que se acabaron al equipo.

El Estadio Victoria también es precioso, pero es probablemente la tumba de Necaxa y así lo ha sido. Probablemente sea el estadio en donde más se ha maltratado al equipo, donde ha sido más agregido y en en donde el verdadero apoyo nunca ha existido. ¿Apoyar?, apoyar es lo que se hizo en el Estadio Azteca ante Nacional en una Copa Libertadores. Lo que se hizo en el Estadio Azul y en Toluca cuando se agonizaba en la pelea por no descender, y lo que se hizo en Pachuca cuando la suerte ya estaba echada. Y no, en ninguno de esos partidos el que apoyó fue el aficionado hidrocálido.

Hoy se cumplen 10 años de Necaxa en Aguascalientes y gracias a una directiva a la que no le importa lo que suceda con el equipo mientras ellos puedan seguir exprimiéndolo, el futuro luce poco alentador, si es que podemos hablar de un futuro. Si, 10 años y mucha ‘fiesta’, pero en lo personal me parece que NO hay nada que festejar.

http://necaxa.blogspot.mx/2013/07/opinion-pr-10-anos-en-aguascalientes.html