0 13 min 9 años

epn-pena-nieto-270512-300x233

¿Nueva estrategia de seguridad?. El discurso oficial revela la verdad (Primera Parte)

Por Angel Silva Juarez/Estado Mayor

México, 31 de julio.- Desde la primera publicación del “ejecutómetro” en el diario El Norte en el sexenio de Vicente Fox, pasando por la Guerra y posteriormente renombrado Combate contra el crimen organizado durante la administración de Felipe Calderón y durante los primeros casi ocho meses de la presidencia de Enrique Peña Nieto, la seguridad es uno de los temas que ocupan un lugar uno de los principales lugares en la discusión pública y mediática.

Basta con hojear varios periódicos de un día cualquiera para darse cuenta que resulta virtualmente imposible no encontrarse con alguna nota relacionada con la seguridad. Si bien, el sexenio pasado representó el punto más álgido en cuanto a la seguridad como tema de agenda pública se refiere, en la actual administración el tema no carece de importancia sobre todo ante el clamor de la sociedad de un cambio de estrategia para combatir a la delincuencia.

¿Cuál es la nueva estrategia?, ¿quiénes y cómo se aplicará?, ¿cuál será su nivel de eficacia y eficiencia?…estas, son preguntas que a casi ocho meses de haber entrado en funciones el aparato de gobierno encabezado por Enrique Peña Nieto sigue sin una respuesta contundente. Sin embargo, las respuestas pueden ser encontradas en el discurso oficial del señor presidente de la República.

Participación durante la XXXII Sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública y la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia

Discurso Felipe Calderón (Ver Anexo)

Tono:

Es un discurso en su inicio muy cortante, en el cual inclusive se utiliza el miedo como método para dejar en claro la importancia de las acciones tomadas por el gobierno en materia de seguridad:

“…la principal amenaza para nuestra democracia y nuestras instituciones es precisamente la criminalidad y sus intereses…todos hemos sido testigos de cómo en diversas partes del país los delincuentes han buscado enquistarse en la sociedad”.

“Hemos visto, como (los criminales) buscan apoderarse de las instituciones…no solo cooptan a directores de cuerpos de policía y, a través de ellos, a toda la corporación, sino también ahora observamos a tesoreros, regidores de obras públicas, o de permisos y licencias en diversos ayuntamientos, a través de la violencia, de la intimidación o de la cooptación”.

“—El Estado no cede ni debe ceder ante la amenaza de los criminales”.

Como podemos apreciar en estos ejemplos, dos palabras saltan a la vista: amenaza y criminales. Ambas usadas de manera enfática lo largo del discurso en primer lugar para hacer entender que el país se encuentra en un riesgo permanente, lo cual justifica las acciones de la administración y en segundo lugar para hacer evidente al “enemigo”, ellos (los criminales) son los malos y el gobierno, quien con sus acciones nos protege se vuelven por eliminación los malos.

Ejes:

En lo que a la estrategia se refiere, el discurso se centra en lo siguiente:

La consolidación de una base de datos para los casos de homicidios dolosos y personas no localizadas, con énfasis en la atención a víctimas.

“Las víctimas de la violencia no son cifras. Son personas que tienen una historia, que tienen nombre y apellido. Y necesitamos que esas bases de datos se conviertan en un elemento fundamental en la investigación de la autoridad”.

La implementación de la Reforma al Sistema de Justicia Penal, con énfasis en hacer realidad el nuevo Sistema penal Acusatorio aprobado en 2008.

“Con esta reforma, transitamos de un sistema inquisitorial a uno acusatorio y equitativo, de carácter presencial, con juicios orales y públicos, con procesos simplificados y donde la víctima tendrá un rol fundamental. Es un sistema transparente y más eficiente, que nos permitirá cumplir con nuestro deber de brindar justicia pronta y expedita a los ciudadanos”.

Un llamado al Congreso de la Unión para que se analice y se apruebe la iniciativa de reformas al Código Federal de Procedimientos Penales, con énfasis en la expedición de un nuevo Código Federal de Procedimientos Penales y las reformas al Código Penal Federal.

“…esto nos permitirá fortalecer nuestro sistema de justicia, castigar con mayor justicia y mayor contundencia a quienes participan en actividades delincuenciales…De la misma forma exhorto a los Congresos locales a que aprueben los códigos procesales correspondientes en sus estados… y que se capacite a jueces, magistrados, Ministerios Públicos, defensores públicos, policías, facilitadores, participantes en el proceso”.

Combatir el secuestro, con énfasis en la revisión de los elementos que integran las Unidades Antisecuestros mediante los Controles de Confianza.
“…para combatir la corrupción, no hay que olvidar que las escaleras deben barrerse de arriba hacia abajo…hago un exhorto para que en esta tarea de combatir el secuestro, solo trabajen en las Unidades Antisecuestro quienes han probado de ser dignos de la confianza ciudadana”.

Cumplir las metas establecidas en la evaluación de todos los elementos de los cuerpos policiales, estatales, municipales y federales.

“…a las cifras que tenemos al día de hoy, no estamos alcanzando las metas mensuales establecidas y a este ritmo no estaremos en condiciones de lograr el objetivo…es un instrumento indispensable la depuración policiaca para poder alcanzar el objetivo de reducir la criminalidad y garantizar la seguridad ciudadana”.

Realizar un buen ejercicio de los recursos destinados a seguridad en las entidades federativas y a los municipios.

“En esta administración, las transferencias Federales a los estados (destinadas a la seguridad) pasaron de cinco mil millones en 2007, a más de 20 mil millones, aprobados para el Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública, policía acreditable, seguridad pública municipal y programas de apoyo en materia de seguridad pública”.

Desarrollar la infraestructura que requieren las entidades federativas para la seguridad y el correcto funcionamiento de las instituciones de impartición y administración de justicia.

“…dispondremos de un nuevo mecanismo, con el cual las entidades federativas dispondrán del financiamiento para obras de infraestructura como salas especiales para juicios orales, Centros de Control de Confianza, Unidades Especializadas de Combate al Secuestro y nuevos Centros de Readaptación Social”.

Discurso Enrique Peña Nieto (Ver Anexo)

Tono:

La dinámica de este discurso cambia considerablemente con respecto al de Felipe Calderón. En primer lugar, la palabra criminal desaparece y en su lugar se utiliza delincuente, aunque esta solamente aparece en una ocasión al inicio de la intervención.

De la misma forma desaparece el uso de la palabra amenaza y en lugar de utilizar el recurso de el constante recordatorio de que el país se encuentra en riesgo, el tono del discurso se vuelve aspiracional en dos rubros: el Estado de Derecho y la inversión.

“Es indispensable contar con un Estado de Derecho sólido y eficaz donde la ley se cumpla sin excepciones, sin preferencias y sin demoras”.

“Si reducimos el delito y la impunidad, los emprendedores, los empresarios, habrán de invertir, por un lado, menos seguridad y más en aquello que permita que sus actividades, cualesquiera que sean dentro del ámbito privado, sean más productivas”.

Ejes:

En cuanto a la estrategia de seguridad, se plantea lo siguiente:

Establecer una corresponsabilidad, coordinación y alineación de esfuerzos entre órdenes de Gobierno y entre Poderes de la Unión y entre los poderes de las distintas entidades del país.

“Los desafíos de México no pueden ser superados, como aquí lo expresaba y parece que nos hubiésemos puesto de acuerdo con el Jefe de Gobierno, por una sola persona, ni siquiera por un solo Gobierno”.

Continuar con la transformación institucional de las dependencias con base en la Reforma Constitucional de 2008 con respecto al paradigma construido en materia de justicia penal.

“Se agilizan lo juicios, se resolverán con mayor capacidad institucional los distintos casos que se tengan y se asegura la equidad entre las partes; se privilegia la solución de conflictos, a través de mecanismos alternativo, como la conciliación y la mediación para la pronta reparación del daño”.

Fortalecer y modernizar a al PGR, dentro del nuevo marco del sistema de justicia penal.

“…con toda claridad: la tarea que tiene por delante el MP, las procuradurías de justicia, tanto la General de la República como las de todas las entidades del país y la del Distrito Federal, es no solo asegurar el que su actuación sea implacable, sino sobre todo, impecable…y esto demanda, insisto, una reestructuración a fondo en todas las procuradurías de justicia, para contar con los elementos de personal, de capital humano, de uso de tecnologías, que hoy están a nuestro alcance…”.

Facultar al Congreso de la Unión, mediante la aprobación de la iniciativa de reforma, para expedir un Código Único de Procedimientos Penales y una Ley General Penal.

“Para que la capacidad institucional que se tenga en los distintos niveles u órdenes de Gobierno sea mayor al tener procedimientos o sistemas de procedimientos penales únicos, uniformes y homologado en todo el país. Ese es el alcance del Código Único de Procedimientos Penales”.

Diferencias y similitudes

Si bien podemos detectar un cambio de tono en el discurso de Enrique Peña Nieto con respecto al de su antecesor, sobre todo en el nulo uso de conceptos como criminal y amenaza y su sustitución por conceptos como los de Estado de Derecho y Derechos Humanos; en realidad en cuanto a los ejes de acción las diferencias son pocas.

El Eje No. 1 de Enrique Peña Nieto, donde se propone la coordinación entre Poderes de la Unión y los tres órdenes de Gobierno, se puede encontrar en prácticamente todo el discurso de Felipe Calderón y de forma más clara en el Eje No. 6 del antes mencionado, en el cual se propone hacer más eficiente el uso de los recursos federales por parte de los estados y municipios para tener una mejor coordinación y cooperación entre instancias gubernamentales.

El Eje No. 2 de Enrique Peña Nieto sobre implementar la reforma de 2008 es prácticamente el mismo al Eje No. 2 de Felipe Calderón.

El Eje No. 3 de Enrique Peña Nieto sobre fortalecer a la PGR en el marco de un sistema de justicia penales un fiel reflejo de los Ejes No. 5 y 7 de Felipe Calderón donde se resalta la reestructuración de las dependencias de gobierno, primero en cuestión de material humano, con la depuración del personal y el desarrollo de la infraestructura para llevar a cabo de manera adecuada las labores de impartición de justicia.

El Eje No. 4 de ambos mandatarios es el mismo .

http://estadomayor.mx/?p=30915