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signosdeladebacleEntra en crisis el PAN luego de la bofetada que le dieron los electores

Río Doce.- “Mario López Valdez no debe permitir que no se respete la voluntad de los ciudadanos. Si lo permite, nosotros nos vamos a convertir, de manera inmediata, en oposición en Sinaloa”, dijo Edgardo Burgos Marentes un día después del 7 de julio cuando se le vino encima la debacle electoral al Partido Acción Nacional.

A las pocas horas el gobernador le respondió: “Si a ellos les sirve un rompimiento conmigo, yo lo acepto. Pero yo no cierro la puerta y les digo que buscaré en todo lo que esté a mi alcance por buscar una reconciliación”.

Era la muestra más clara del desastre electoral que, por un lado, rechazaba al partido que en 2010 llevó al poder a Malova y, por otro, reprobaba al gobernador que cobijado por una coalición panperredista enfrentó la primera prueba de las urnas.

Puesto al frente de la responsabilidad por la derrota, el dirigente estatal panista viró el discurso que había sostenido frente al mandato de Malova. Acusó, en conferencia de prensa que realizó en Los Mochis para denunciar un fraude electoral favorable al priista Arturo Duarte, que el gobierno de López Valdez “se metió con todo, cien por ciento” al proceso electoral.

Al expresar que en Ahome hubo una elección de Estado en la que intervinieron “todos los cochinos del PRI y todos los apoyadores que traen, empezando por Gobierno del Estado”, advirtió que “no nos vamos a dejar, no vamos a permitir que nos pisoteen”.

Sin embargo el primer domingo de julio de 2013 el PAN ya había sido pisoteado. Con triunfos en solamente tres alcaldías y tres diputaciones, perdió gran parte de lo obtenido hace tres años cuando ganó en nueve municipios y en nueve distritos electorales.

Con 547 mil 873 votos en 2010 al competir bajo el bloque opositor El cambio es ahora por Sinaloa, integrado por el PAN, PRD y Convergencia, la misma coalición alcanzó el 7 de julio de 2013, bajo el nombre de Unidos Ganas Tú, 337 mil 401 votos en lo que corresponde a la elección de alcaldes, de acuerdo con datos del Programa de Resultados Electorales Preliminares del Consejo Estatal Electoral.

En 2010 el PAN coaligado ganó las alcaldías de El Fuerte, Choix, Sinaloa, Angostura, Salvador Alvarado, Rosario, Escuinapa, Ahome y Mazatlán, pero en 2013 gana nada más en Mazatlán, Angostura y Guasave.

En la elección de diputados locales el retroceso panista no es menor. En 2010 alcanzó una votación global de 537 mil 935 votos y en 2013 registra 305 mil 392 votos. A diferencia de 2010 cuando obtuvo nueve distritos electorales (I, II, III, IV, V, IX, XIX, XII y XXIII), el pasado domingo ganó en el III, VII y XX.

 

Los números de Malova

 

La noche del 7 de julio no hubo ninguna señal de derrota en el gobierno de Mario López Valdez. Aunque tampoco desbordó el triunfalismo, a la medianoche el gobernador tomó con tranquilidad los últimos resultados del PREP, en una actitud más de ganador que de perdedor. Sus colaboradores interpretaron el veredicto de las urnas como un “ganamos perdiendo”.

A esa hora el fracaso de la alianza conformada por el PAN y el PRD ya se había dado por hecho, pero un funcionario de primer nivel del Gobierno del Estado niega que sea una derrota para Malova. “El gobernador le apostó a la gobernabilidad, no a un partido sino a la posibilidad de sacar adelante el segundo tramo del sexenio sin mayores complicaciones políticas”, dice.

En los dos días siguientes a la elección, López Valdez mantuvo una actitud de mesura política, lamentando únicamente la apatía ciudadana frente a las urnas. Así estuvo hasta el 10 de julio cuando, en respuesta a la amenaza que hizo Edgardo Burgos Marentes, de convertirse en partido opositor, y el llamado que realizó el senador panista Francisco Salvador López Brito, a romper relaciones con el malovismo, le respondió que “si a ellos les sirve un rompimiento conmigo, yo lo acepto”.

López Brito le atribuyó a Malova el descalabro electoral panista y llamó a su partido a romper la relación que tiene con el mandatario. “Si el gobernador Mario López Valdez no puede controlar a sus funcionarios animalitos, nosotros no tenemos porqué seguir rindiendo ni respeto ni pleitesías a la coalición que tuvimos en el 2010”, expresó.

Aún así, reprobado su mandato en la primera evaluación de las urnas, López Valdez atribuyó las declaraciones de los panistas a “expresiones que se dan al calor de la contienda y la disputa por los espacios de poder”, pero les tomó la palabra.

“Mi tarea es trabajar y los partidos o los candidatos son los que tienen que hacer su tarea para superar los niveles de participación ciudadana en las elecciones”, reviró.

Y defendió sus números: en 2010, dijo, los candidatos que contendieron por las alcaldías postulados por la coalición encabezada por el PAN y el PRD obtuvieron 547 mil votos, pero esos mismos partidos lograron este 2013 un total de 312 mil votos. “Esto es casi 235 mil votos menos, de lo cual, no me pueden responsabilizar”, se zafó.

“Si los partidos que compitieron en la alianza Unidos Ganas Tú hubiesen conservado la votación que sacaron en 2010 lógico ganan, pero no la conservaron. Y no era tarea mía conservar una votación en el 2013”, remarcó.

En el caso de Eduardo Ortiz, candidato de la alianza Unidos Ganas Tú a la alcaldía de Culiacán, que sumó solo 50 mil 30 votos contra 120 mil 77 votos del priista Sergio Torres, Malova dijo que si tan solo hubiese retenido los 131 mil votos que sacó en 2010, habría ganado la elección.

 

La lista panista

 

Edgardo Burgos afirma que tiene una lista de funcionario del gobierno de Mario López Valdez y otros actores que metieron las manos y todo al proceso electoral y que no va a dar marcha atrás en las denuncias correspondientes.

Menciona, entre estos a Karim Pechir Espinoza de los Monteros, secretario de Innovación Gubernamental, y al subsecretario de Gobierno, Marcial Liparoli, pero asegura que al menos diez integrantes del gabinete malovista se inmiscuyeron a favor de los candidatos priistas.

Pero en el balance interno que el Comité Directivo Estatal del PAN realiza sobre la elección del 7 de julio aparecen más “sospechosos”.

Señala a un medio de comunicación radiofónico y a un diario de circulación estatal “de haber publicado encuestitas tendenciosas de las que deberían avergonzarse ahora”.

También añade el mal manejo que se hizo del PREP al no contabilizar actas que, de haberse considerado, le daban la ventaja a la alianza Unidos Ganas Tú en municipios y distritos electorales donde la votación se cerró, con márgenes de ventaja muy estrechos en relación con los candidatos del PRI.

De igual forma se autorreprocha el PAN el apoyo a candidaturas de poca presencia social priorizando las relaciones políticas y familiares por en encima del trabajo de militantes con fuerte ascendencia electoral.

Y también enlista al Partido de la Revolución Democrática en el recuento de las causas de las derrotas. El mismo dirigente del PAN en Culiacán, Ignacio Niebla Aispuro, declaró que “ni el PRD ni el PT le aportaron a la coalición Unidos Ganas Tú” y agregó que es mejor ir solos a elecciones próximas.

Es la búsqueda de culpables, que amenaza con convertirse en “cacería de brujas” durante los próximos días.

 

A la tercera venció el Kory

El municipio de Guasave, que era considerado por el priismo estatal como “la joya de la corona”, sucumbió finalmente ante la alianza Unidos Ganas tu del PAN, PRD y PT.

Armando Leyson Castro, el Kory, finalmente, en su tercer intento, pudo ganar la presidencia municipal con un margen indiscutible, ante un candidato priista, Rosendo Camacho Luque, que no pasó la prueba de las fuertes confrontaciones internas de su partido.

Leyson Castro terminó de esa forma también con “la maldición de los Leyson”, que no habían podido ganar una sola elección desde que dejaron el PRI para contender por otras opciones.

Aunque el priismo guasavense califica el resultado como una “derrota parcial”, partiendo de que ganaron con Ramón barajas López y Silvia Miriam Chávez las diputaciones por el distrito 06 y 07, respectivamente, la realidad es que en lo corto aceptan que sufrieron un doloroso descalabro electoral.

La elección. La contienda electoral se vivió aquí con algunos brotes de “campañas negras”, donde surgieron de ambas partes videos, panfletos y grabaciones comprometedoras.

Ya durante la jornada abundaron las denuncias sobre toda clase de irregularidades, pero al final nada fue documentado.

Con una participación cercana al 60 por ciento, de una lista nominal de poco más de 196 votantes, Leyson Castro obtuvo en el cómputo final 56 mil 929 votos, menos de los obtenidos hace tres años cuando buscó la misma posición, pero que le alcanzaron para vencer a Camacho Luque, quien solo obtuvo 50 mil 559 sufragios.

Los priistas aceptaron sin mayores problemas la derrota y de inicio el propio Rosendo Camacho dio a conocer que no procedería a impugnación alguna de la elección.

Dijo que se retiraría a su trabajo, la agricultura, y que incluso tampoco regresaría al Congreso del Estado, donde había solicitado permiso para participar en la contienda.