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CONFERENCIA-DE-PRENSA-MALOVA-3-722173Río Doce- En medio de un fuerte operativo de seguridad, el gobernador Mario López Valdez reconoció hoy que sí es su voz la que se escucha en un vídeo donde su escolta, Frank Armenta Espinoza, lo acusa de tener nexos con Joaquín Guzmán Loera e Ismael Zambada.

“Sí es mi voz”, dijo, aunque aclaró que el mensaje que se escucha “está tergiversado”.

“Cada día hablo en diversos lugares y digo infinidad de cosas y con la tecnología que hay, manipularon las palabras y armaron el mensaje”, dijo el gobernador al término de una misa con motivo del Día del Agricultor, en la iglesia La Lomita.

De acuerdo con el contenido del video, su exescolta Frank Armenta Espinoza, levantado hace tres semanas, lo acusa de corrupción y de sostener reuniones secretas con Ismael el Mayo Zambada y Joaquín el Chapo Guzmán. Además, revela una serie de grabaciones en donde se escucha a López Valdez exhortando a sus subalternos a realizar violaciones de derechos humanos y sugerir al director de la Policía Ministerial a no reportar unidades blindadas al Ejército para que las policías del Estado se queden con ellas.

“Como he dicho, el mensaje está armado porque quieren desprestigiar a mi gobierno, y el motivo es que les estamos pegando duro, pero la realidad es que yo siempre opero dentro de un marco de legalidad”, sostuvo López Valdez.

Respecto a las acusaciones de Armenta Espinoza, el gobernador consideró que es normal que su exescolta lo acuse ya que “son declaraciones que hizo bajo amenaza” y bajo esas condiciones, una persona es capaz de decir lo que sea con tal de salvar su vida y la de su familia.

“Se trata de un grupo al que le estamos pegando duro, y debido a ello, se sienten presionados y buscan estrategias para echarnos tierra, pero no vamos a permitir que nos chantajeen, ni que nos roben, ni que vendan cochinadas a nuestros niños”, enfatizó el mandatario.

Interrogado sobre sus aparentes reuniones con el Chapo Guzmán y con el Mayo Zambada, Malova negó conocerlos y menos favorecer al cártel de Sinaloa en su lucha contra el crimen organizado.

“Hasta donde sé, no creo que ese señor ocupe protección mía ni de nadie, además mi compromiso es con las familias sinaloenses”, añadió.

En referencia al origen de las grabaciones, Malova rechazó que gente de su gabinete o cercana a él haya infiltrado las grabaciones a gente del crimen organizado, sino que culpó a grupos de delincuentes monitorear las llamadas para posteriormente tergiversarlas y exhibirlas.

“Con la tecnología tan sofisticada que hay, los delincuentes pueden grabar todo lo que diga, no solo yo, sino cualquier persona y fue lo que ocurrió en este caso”, dijo.

Finalmente, López Valdez señaló que a tres semanas de estar desaparecido su exescolta, Frank Armenta, es hora que no saben de él, y que seguirán con su búsqueda.

Dos horas antes, el procurador de justicia, Marco Antonio Higuera Gómez, dijo que la dependencia está abierta a cualquier investigación relacionada con las viedograbaciones que se hicieron públicas por Ríodoce.

Por esa razón dijo que se presentará una denuncia correspondiente a la Procuraduría General de la República sobre estos hechos con el fin de transparentar la situación.

“Se me ha instruido para efecto de que se presente la denuncia correspondiente a la Procuraduría General de la República respecto a estos hechos”, externó.

Seguridad extrema

Los alrededores del templo La Lomita fueron prácticamente blindados entre las 12:00 y 1:30 del mediodía de hoy lunes, luego de saberse que el gobernador Mario López Valdez asistiría a una misa con motivo del Día del Agricultor.

Podían verse patrullas, agentes fuertemente armados y agentes encubiertos rondar el área mientras el gobernador estuvo en el recinto. Y el rumor que se escuchaba entre algunos reporteros que cubren esa fuente parecía crecer conforme pasaban los minutos: “El gobernador tiene miedo”, decían.

Ciertamente, los escoltas más cercanos al mandatario del estado no se le despegaron en ningún momento, ni dentro de la iglesia, ni en el patio donde el gobernador respondió a preguntas por parte de los periodistas.

Hace apenas un par de meses, el gobernador había reconocido ante un programa de televisión estadounidense estar alerta, ya que consideraba a los integrantes del crimen organizado que operan en el norte del estado mucho muy peligrosos, y que “no dudarían ni un minuto en atacarlo” si se les presentaba la oportunidad.

“El gobernador siempre ha tenido seguridad, pero no como ahora”, sostuvo una reportera que solicitó no se mencionara su nombre.

Al término de la conferencia, todo el aparato de seguridad del gobernador rápido se movilizó, y en menos de 30 segundos, el gobernador fue subido a su suburban y medio minuto después había partido. Todo terminó como inició, en medio de un gran abandono y con más preguntas qué respuestas.