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trenazo-010-600x375Río Doce.- Las malas condiciones del terreno, el robo de partes metálicas para sujetar las vías, la velocidad excesiva y lo pesado de las cargas que manejan en sus trenes Ferromex, cobró una víctima en el municipio de Elota al descarrilarse trece vagones cargados con maíz y trigo, donde dos trampas resultaron heridos y dos más se encuentran en calidad de desaparecidos.

Cerca de las 18:34 horas, a C4 llegó la alerta que indicaba que un tren de carga, el cual corría de Estación Sufragio a Guadalajara, descarriló a la altura de El Potrerillo del Norote, a 15 kilómetros al norte de La Cruz, sitio donde toneladas de maiz fueron saqueadas de los vagones accidentados por pobladores de las comunidades cercanas al sitio del accidente.
Personal de vigilancia de Ferromex que arribaron al sitio cerca de hora y media después del accidente, identificaron al hombre que murió como Jesús Ernesto Gómez Martínez de 24 años, quien tenía su domicilio en el puerto de Mazatlán, mismo que quedó muerto bajo uno de los vagones. Los bomberos del puerto y de La Cruz, así como elementos de Protección Civil de los dos municipios, trabajaron por más de cuatro horas en el lugar para poder rescatar el cuerpo del trabajador.
El recuento de los daños…
Muchas son las pérdidas materiales que han causado “dolores de cabeza” a la empresa Ferromex, esto a todo lo largo del estado, debido a accidentes y a robos de los productos que transportan por grandes grupos de personas que solo buscan llevar “el maíz a su casa”.
En el municipio de Mazatlán, durante el tiempo que el ex secretario de Seguridad Pública Municipal, Jesús Alejandro García Medrano, estuvo al frente de la corporación, agentes municipales prácticamente tenían que vivir junto a las vías del tren en la colonia La Sirena donde decenas de familias habían hecho del robo de granos su manera de vivir “decorosamente”, problema que hasta hace algunos días pudo ser controlado.
Ahora y como ha pasado en diferentes latitudes de nuestra geografía sinaloense, las malas condiciones del terreno donde está asentada la vía, el robo “hormiga” de partes de las vías, las cuales regularmente terminan en alguna yarda, el sobrepeso con el que son cargados los vagones para que el negocio sea más redituable, son tan solo algunos de los problemas que la empresa sufre y causa severas pérdidas monetarias.
En conclusión y ante el gran destrozo que sufrió la “mole de hierro”, se prevé que los trabajos para retirar los fierros retorcidos y reparar la vía llevará varios días, siempre y cuando le personal de Ferrocarriles Nacionales se aplique y trabaje a “todo vapor” para reestablecer el servicio.