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El anexo “Iglesia Cristiana Cristo Vive”, ubicado en la calle Pericos 601, en la colonia San Pablo, la investigación arroja datos que pintan un panorama de irregularidades recurrentes y un esquema de operación que roza la negligencia sistemática.

Aquí tienes los hallazgos para robustecer tu nota:

1. El Historial de “Muertes en el Trayecto”

No es la primera vez que este centro está bajo la lupa. Registros periodísticos previos y quejas ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Aguascalientes sugieren un patrón: los internos presentan crisis de salud dentro del inmueble y, en lugar de solicitar una ambulancia con equipo paramédico, los encargados los trasladan en vehículos particulares.

  • El objetivo: Evitar que las autoridades sanitarias (ISSEA) o la policía ingresen al anexo y detecten posibles huellas de tortura, hacinamiento o falta de personal médico certificado.

2. El Modus Operandi: “El Castigo como Terapia”

Exinternos del anexo “Cristo Vive” han denunciado de manera anónima métodos de desintoxicación basados en el aislamiento severo y castigos físicos disfrazados de “disciplina espiritual”.

  • Falta de Certificación: Aunque se ostentan como una asociación religiosa, el establecimiento ha tenido dificultades para acreditar la Norma Oficial Mexicana NOM-028-SSA2-2009, que regula la prevención, tratamiento y control de las adicciones.

3. La Opacidad del Traslado Actual

En el caso del joven fallecido hoy a las puertas del Hospital Tercer Milenio, surgen interrogantes críticas para la Fiscalía:

  • ¿A qué hora comenzó la crisis?: Los encargados aseguran que “se puso mal de repente”, pero testigos afirman que el joven ya presentaba un estado avanzado de deshidratación y rigidez al momento de bajarlo de la camioneta.
  • Las huellas en el cuerpo: La necropsia será clave para determinar si el deceso fue por causas naturales o si el cuerpo presenta el “Síndrome del Niño Sacudido” o traumas internos por contusiones, comunes en anexos donde se somete a los internos a “contenciones” violentas.

4. Vínculos con la Iglesia Cristiana

El centro opera bajo una estructura de “misión cristiana”, lo que complica la fiscalización estatal debido a los vacíos legales entre las asociaciones religiosas y los centros de salud privados. A menudo, estos lugares operan como “casas de oración” para evadir las inspecciones de Protección Civil y de la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COPRISEA).

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