Donde viaja la desigualdad
El verdadero impacto del tercer muelle en Ensenada
El proyecto del tercer muelle en Ensenada plantea una discusión clave entre crecimiento turístico, capacidad portuaria y los impactos ambientales y económicos.

Más allá del aumento en arribos, el debate exige evaluar quién se beneficia realmente, qué costos asume el puerto de Ensenada y si el modelo es compatible con un desarrollo local sostenible.
Por Sergio Cruz Hernández*/Los Ángeles Press
El proyecto
El manifiesto de impacto ambiental presentado por Cruiseport Village Ensenada para la construcción de un tercer muelle para la recepción de cruceros en la Bahía de Todos Santos busca “incrementar la capacidad de recepción de turistas nacionales y extranjeros”, pues se reporta que en 2023 se recibieron 1 millón 910 mil pasajeros y que, en el primer cuatrimestre de 2025, la ciudad tuvo 112 arribos que sumaron 387 mil 846 pasajeros, que sumarían 1 millón 163 mil 538 pasajeros en el año. En promedio, cada crucero aportaría 3 mil 463 pasajeros.
Si el nuevo muelle permitiera un aumento de hasta 40 arribos adicionales por año, habría 138 mil 520 pasajeros adicionales, lo que significa un aumento de 14% anual. Con el proyecto de construcción del tercer muelle, la proyección indica un crecimiento de hasta el 14% para 2028, pues se recibirán hasta 172 mil 642 pasajeros más que si no se realizara; sin embargo, el Manifiesto de Impacto Ambiental presentado por el promovente no presenta una modelación cuantitativa de demanda futura ni escenarios económicos detallados.
El crucero y sus necesidades
El proyecto presentado para la ampliación del tercer muelle para la recepción de cruceros abre la posibilidad de recibir cruceros como el “Icon of the Seas”, el cual es uno de los más grandes del mundo, con una capacidad cercana a los 7 mil 600 pasajeros y 2 mil 350 tripulantes; por ello, requiere un avituallamiento altamente complejo y planificado. Por ejemplo, en cuanto a alimentos y bebidas para un itinerario de siete días, necesita:
- Hasta 50 toneladas de alimentos frescos
- Hasta 30 mil kilogramos de carne
- 20 mil kilos de fruta y verdura
- 15 mil kilos de mariscos
- 18 mil huevos
- 10 mil panes diarios
- 50 mil botellas de agua
- Miles de litros de cerveza, vinos y licores
Además, aunque el barco produce agua por desalinización (hasta 2 mil toneladas de agua dulce por día), requiere agua para consumo de cocina, albercas, limpieza y lavandería. Para la operación, necesita productos de limpieza industrial, ropa de cama y lavandería, amenidades para cabinas, suministros médicos, repuestos técnicos, pinturas y materiales de mantenimiento. También requiere descargar residuos sólidos y reciclables, así como infraestructura y sistemas para el manejo de aguas grises y negras y aceites usados.
El puerto debe contar, además, con zona de carga refrigerada, cadena de frío certificada, aduanas ágiles, acceso a camiones de carga pesada, grúas y montacargas especializados y coordinación sanitaria. Una escala en el puerto de Ensenada de este tipo de cruceros puede implicar hasta 60 camiones de abastecimiento, operación logística de hasta 12 horas y coordinación de embarque y desembarque de miles de personas.
Para un puerto como el de Ensenada, el impacto no es solo turístico, pues incrementa la demanda de proveedores locales, aumenta la presión sobre la infraestructura vial, aumentan las oportunidades para la cadena agroalimentaria regional y serán necesarias certificaciones sanitarias internacionales.
Lo que no necesita el crucero
Con hasta 7 mil 600 pasajeros a bordo y hasta 2 mil 350 tripulantes, el Icon of the Seas genera volúmenes de residuos comparables a los de una pequeña ciudad flotante. Un pasajero de crucero, en promedio, genera hasta 4 kilos de residuos sólidos por día, lo que se traduce en 35 toneladas diarias; por semana serían alrededor de 245 toneladas, de las cuales:
- Hasta el 40% son orgánicos generados por los servicios de restaurante (14 ton.)
- Hasta el 30% de papel y cartón (10.5 ton.)
- 15% de plásticos (5.25 ton.)
- 10% de vidrio (3.5 ton.)
- Residuos peligrosos, tales como baterías, químicos y médicos.
Gran parte de esto se trata a bordo y se descarga en puertos con capacidad para su manejo. Adicionalmente, cada pasajero genera en promedio aproximadamente 40 litros de aguas residuales, lo que suma un total de 400 metros cúbicos diariamente. En cuanto a aguas grises, generadas por regaderas, lavabos y lavado de ropa, se generan hasta 200 litros por persona por día, lo que suma 2 mil metros cúbicos. Este barco puede consumir hasta 300 toneladas de combustible por día y generar hasta 930 toneladas de CO₂ diariamente.
Estos cruceros de nueva generación cuentan con tecnología para una operación más eficiente y para reducir la contaminación por emisiones en el mar y por la generación de residuos de todo tipo. Sin embargo, la reducción real depende de una infraestructura portuaria; por ejemplo, el puerto de Ensenada no cuenta con capacidad para conectar el barco a una red eléctrica local mientras está atracado (shore power), por lo que no podría reducir emisiones locales y el barco utilizará sus generadores auxiliares para energía mientras está atracado, y seguirá emitiendo gases y partículas para la ciudad.
¿Quién viaja en el Icon of the Seas y de a cómo $?
Este tipo de barco es uno de los parques acuáticos más grandes en altamar: cuenta con toboganes, piscinas, ríos internos, zonas acuáticas infantiles, etcétera. Están organizados en zonas con jardines de plantas naturales, área comercial y de espectáculos, teatros y espectáculos inmersivos, zonas de adrenalina, relajación y experiencias “premium”. Cuentan con restaurantes de especialidad, buffet, opciones veganas y saludables, cafeterías gourmet y servicio 24 horas. Tienen entretenimiento a nivel Broadway, con espectáculos teatrales, música en vivo, comedia, cine, discotecas y bares temáticos.
Cuentan con cabinas innovadoras, zonas y servicios de relajación y bienestar, experiencias comerciales y de servicios, programas infantiles y juveniles y, en general, representan una experiencia todo incluido. Están equipados con tecnología y comodidad y funcionan como una ciudad vacacional flotante.
El costo de un viaje en este crucero depende de la duración del viaje, el tipo de camarote, la temporada, el itinerario y los “extras” que se contraten. Las tarifas típicas por persona, por un viaje de hasta 8 noches, van desde alrededor de mil 300 dólares por persona en tarifa básica hasta 10 mil dólares en suite de lujo. Los precios base incluyen cabina a escoger, alojamiento, comidas buffet y uso de instalaciones y entretenimiento.
Si se incluyen costos extra obligatorios y servicios recomendados, las tarifas varían entre 2 mil y 2 mil 700 dólares por persona. Estos precios no incluyen vuelos al puerto de salida ni las excursiones, que pueden costar más; los grupos con niños pueden elevar los costos y, en temporada alta, las tarifas suben.
El Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA) para la construcción de un tercer muelle para el arribo de cruceros indica que el recinto portuario de Ensenada enfrenta una demanda creciente de cruceros turísticos, lo que indica que las navieras están buscando más espacios portuarios para atracar, y esto sería consistente con las tendencias del sector: cruceros más grandes y con más capacidad están navegando por las aguas del océano Pacífico. Los principales puertos en esta ruta, además de Ensenada, son Cabo San Lucas, en Baja California Sur; Puerto Vallarta, Jalisco; y Mazatlán, Sinaloa. Sin embargo, el MIA no da cifras específicas de proyección de crecimiento actual.
¿Quién gana en la industria del crucero?
Más arriba en este texto se estimó que un crucero requiere un suministro de alimentos frescos, carne, fruta y verdura, mariscos, huevos, pan, agua, cerveza, vinos y licores. En promedio, ¿cuántas empresas medianas pueden proveer este volumen requerido? Se debe asumir que son ventas mayoristas, que son empresas medianas y que el suministro corresponde a un solo crucero por semana.
Si una empresa agroalimentaria mexicana promedio factura entre 2 y 20 millones de dólares anuales, y si un barco requiere alimentos frescos por viaje con un valor de 1.894 millones de dólares (valor de venta a bordo), el valor real pagado al proveedor suele ser 35 % de ese valor final.

Una empresa mediana del sector podría facturar hasta 500 mil dólares mensuales y puede manejar grandes contratos, pero en la cotidianidad diversifica sus clientes. Con base en esta estimación, una empacadora mediana puede cubrir la demanda de carne; una o dos empresas pueden cubrir el volumen requerido de mariscos; un distribuidor mediano puede cubrir la demanda de frutas y verduras; una panificadora regional sería suficiente; una granja avícola, una embotelladora de agua y dos empresas pueden dividirse las entregas de otros alimentos frescos.
Con respecto al consumo de vino, si un crucero tiene alrededor de 10 mil personas y la tercera parte de ellas consume vino al menos un día del crucero, cada persona consume en promedio 1.5 botellas durante la semana, lo que sumaría 3 mil 420 botellas de vino por viaje. Si una botella de vino puede ser vendida en 35 a 45 dólares a bordo, la venta de vino tendría un valor de 136 mil 800 dólares; si al proveedor se le paga el 35 % de ese valor de venta, una empresa vinícola tendría ventas por 47 mil 880 dólares. A esto podría agregarse el consumo de cerveza (que puede incluir cerveza artesanal) y otros licores.
¿Qué nivel socioeconómico viaja en cruceros?
En cruceros masivos viajan personas de clase media y media alta que buscan precios competitivos, financian o reservan con promociones, viajan en familia y consumen paquetes y bebidas en excursiones; como se planteó anteriormente, este tipo de viajero compra un boleto base de entre mil o 2 mil dólares y gasta adicionalmente entre 500 y mil 500 dólares, lo que suma un promedio de mil 500 a 3 mil dólares por persona. Esto significa que el turista promedio tiene capacidad de ahorro, tarjetas de crédito, estabilidad laboral y tiempo libre disponible.
El caso de los cruceristas en el océano Pacífico mexicano son personas más jóvenes, principalmente de clase media estadounidense; es más un turismo de escapada corta con menor ingreso promedio. En rutas largas es, más bien, gente con mayores ingresos, como jubilados y familias consolidadas. El turista promedio es de clase media alta, con un ingreso familiar entre 1.4 y 2.1 millones de pesos anuales; tienen un alto consumo aspiracional, buscan experiencias todo incluido y son sensibles a promociones, pero hacen gastos adicionales importantes.
El ingreso promedio de un hogar mexicano es de entre 290 mil y 350 mil pesos anuales. En el norte de México, los ingresos son superiores a la media nacional, pero por debajo de los ingresos que tiene un turista típico de cruceros, que tiene un ingreso de entre 4 y 8 veces más que la familia mexicana promedio, tiene alta capacidad de gasto en viajes y un alto ahorro disponible.
En cuanto a lo que gasta un crucerista promedio cuando hace escala y baja en el puerto, en el caso específico de Mazatlán, el gasto promedio por pasajero es de 70 dólares. El impacto económico anual en puerto para Ensenada, considerando que baja el 70 % de los pasajeros de los cruceros, se calcula un gasto promedio que va de 70 a 100 dólares por persona; de no realizarse la obra de construcción del tercer muelle, el volumen de consumo sería de entre 49 millones 44 mil 590 dólares anuales hasta 70 millones 63 mil 700 dólares. Si el volumen de cruceristas en tierra aumenta hasta 200 mil pasajeros por año, el consumo de gasto ascendería a 9 millones 800 mil dólares si cada persona gasta en promedio 70 dólares, y hasta 14 millones si gastan 100 dólares.
En oposición al cálculo anterior, si 76 % de los visitantes a Ensenada llegan por carretera, puede considerarse que suman un total de 5.85 millones de personas cada año. Si el turismo terrestre se hospeda, come en restaurantes, permanece entre una y 3 noches y consume combustible, se estima que gasta entre 120 y 180 dólares diarios, y si su estancia promedio es de 2 noches, sumaría un total de entre 240 y 360 dólares por visitante. Si se toma un cálculo promedio de 300 dólares, se calcula un total de mil 755 millones de dólares anuales. Si cada año llegan, además, 616 mil turistas por avión y gastan en promedio 800 dólares por viaje, se estima una entrada adicional por 493 millones de dólares anuales.
Conclusiones
Un millón de turistas de cruceros gastan en promedio 85 dólares, con un impacto anual de 60 millones de dólares; 8.85 millones de turistas que llegan por carretera gastan 300 dólares, que suman anualmente hasta mil 755 millones de dólares; adicionalmente, 616 mil turistas que llegan por aire gastan en promedio 800 dólares, que suman en total 493 millones de dólares anuales.
El turismo de cruceros son muchas personas que gastan poco en tierra; el turismo terrestre genera la mayor derrama económica total, y el turismo aéreo es de menor volumen, pero de alto gasto por persona.
El turismo terrestre genera mayor encadenamiento productivo, mayor generación de empleo formal y también permite mayor captación fiscal municipal. El turismo que pernocta activa hotelería, lavandería, proveedores de alimentos y bebidas y transporte; activa construcción y mantenimiento, genera estabilidad en el empleo e incentiva servicios turísticos formales. Para caminar hacia un desarrollo local sostenible es más conveniente el turismo terrestre, pues distribuye valor en la ciudad, versus el turismo de cruceros, que concentra valor en la naviera, es decir, en una sola empresa.
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*Chat con GPT, con base en el Manifiesto de Impacto Ambiental para la construcción del tercer muelle en la Bahía de Todos Santos, Ensenada, B.C. https://chatgpt.com/share/6994d789-1664-8000-b354-8ec4850347d3
