
Sarampión en México: las cifras que anticipan un nuevo riesgo sanitario
México no registra transmisión endémica de sarampión desde 2016, pero los datos oficiales y los vacíos en la vacunación muestran un escenario de riesgo que especialistas consideran subestimado. El problema no es el número actual de casos, sino la acumulación de población no inmunizada y la reintroducción constante del virus desde el extranjero.
El antecedente inmediato: 2019–2020
Las cifras más recientes de impacto ocurrieron antes de la pandemia:
- 2019:
- 196 casos confirmados de sarampión.
- Más del 90% concentrados en Ciudad de México y Estado de México.
- La mayoría en personas no vacunadas o con esquema incompleto.
- 2020:
- Otros 196 casos confirmados, antes de que el confinamiento redujera movilidad y vigilancia epidemiológica.
Desde entonces, los contagios bajaron, pero no desaparecieron: el virus sigue entrando al país a través de casos importados.
El dato clave: la vacunación ya no alcanza el umbral seguro
Para evitar brotes, la Organización Mundial de la Salud establece una cobertura mínima del 95% con dos dosis de la vacuna triple viral (SRP).
En México:
- La cobertura nacional cayó por debajo de ese nivel desde 2018.
- Durante la pandemia, millones de niñas y niños no recibieron vacunas a tiempo.
- En varios estados, la segunda dosis registra coberturas de 70 a 80%, lejos del estándar internacional.
Este rezago no es homogéneo:
- Afecta con mayor fuerza a zonas rurales, comunidades indígenas y periferias urbanas.
- También a población infantil sin acceso regular a servicios de salud.
Una enfermedad con alta capacidad de contagio
El sarampión no es una infección menor:
- Es uno de los virus más contagiosos conocidos.
- Una sola persona puede infectar hasta a 18 personas no vacunadas.
Las complicaciones incluyen:
- neumonía
- inflamación cerebral (encefalitis)
- secuelas neurológicas permanentes
- y muerte, especialmente en menores de cinco años
Casos importados: el factor externo que activa el riesgo interno
La OPS mantiene alertas por brotes activos en:
- Europa
- Asia
- África
Cada caso importado en México obliga a:
- cercos epidemiológicos
- rastreo de contactos
- vacunación de emergencia en zonas específicas
El problema, advierten especialistas, es que cuando la población susceptible es alta, un solo caso puede detonar brotes locales.
Desinformación y desgaste institucional
A la caída en cobertura se suma:
- desinformación sobre vacunas en redes sociales
- desconfianza en instituciones de salud
- debilidad en campañas de seguimiento casa por casa
Aunque estos grupos son minoritarios, su impacto es alto en enfermedades que requieren inmunidad colectiva casi total.
El riesgo real: no una epidemia, sino una falla estructural
México no vive hoy una epidemia de sarampión, pero los datos revelan una advertencia clara:
- menos vacunación
- más población susceptible
- virus circulando a nivel global
El sarampión funciona como un indicador temprano del deterioro de la salud preventiva. Cuando reaparece, no lo hace solo: señala fallas acumuladas en cobertura, vigilancia y política pública.
