
AGUASCALIENTES, AGS. – A medida que se perfila el próximo ciclo electoral, el escenario político en Aguascalientes muestra dos realidades opuestas: un Partido Acción Nacional (PAN) que logra cerrar filas bajo el liderazgo local y un Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) que no logra superar sus divisiones internas.
Antonio Martín del Campo es el candidato con más popularidad y el que tiene 12 años esperando arribar a la gubernatura es, el que tiene más posibilidades de triunfo con un 31 por ciento de aceptación en diferentes encuestas mientras que, al alcalde Leonardo Montañez Castro no le alcanzaría pues tiene sólo el 20 ciento de las preferencias, las mismas que tiene la candidata de Morena, la senadora Nora Ruvalcaba Gámez quien le gana en preferencias pero por muy pocos puntos al vocero de la bancada morenista en el Congreso de la Unión, Arturo Ávila, quien también busca la alcaldía Cuauhtémoc en la Ciudad de México pues pertenece al grupo de los caciques locales Ricardo Monreal Ávila y Carlos Lozano de la Torre, quien lo prohijó, lo creó y lo enriqueció con recursos públicos.
Nora es una maestra con alta cultura, una intelectual y luchadora social venida del movimiento desde los tiempos de la fundación del Frente Democrático Nacional. es muy mal vista por las bases del partido y hasta por su propio esposo, el diputado local Fernando Alférez, quien la acusa de ser una extorsionadora, mientras ella lo defiende de sus estupideces como la de alburear en un debate.
Antonio Martín del Campo también es cercano a Carlos Lozano. Cuando este criminalizó a quien esto escribe, Martín del Campo daba órdenes a los policías que cuidaban palacio municipal para que también me criminalizaran, siguiéndome por todo palacio aunque fuera a pagar el predial. La primera vez que buscó la gubernatura intentaron matar a su hermano a balazos, quien recibió un balazo en el cuello. Al igual que toda la clase política local tiene censurado a Objetivo7,
- El PAN: Unidad y ventaja en las encuestas
De acuerdo con encuestas recientes de QM Estudios de Opinión, en alianza con HMG, el PAN mantiene una ventaja sólida frente a Morena de cara a los próximos procesos. Este dominio se sustenta en una estrategia de “unidad total” impulsada desde el Ejecutivo estatal, buscando proyectar una imagen de fuerza y cohesión ante el Consejo Nacional del partido. El partido está encabezado y unido en base a la gobernadora María Teresa Jiménez Esquivel quien encabezó la delegación de Aguascalientes en el Consejo Nacional.
A pesar de que todas las fuerzas políticas han visto fluctuaciones en su padrón, el PAN es de los pocos que ha logrado mantener una tendencia de crecimiento constante en la entidad, según datos del INE.
- Morena: El laberinto de la desunión
En contraste, Morena en Aguascalientes sigue operando bajo una sombra de fractura. La situación se ha visto agravada por:
Controversias Internas: Figuras clave del partido han estado envueltas en declaraciones polémicas que, aunque validadas por la dirigencia nacional bajo el argumento de “lealtad operativa”, han profundizado las grietas éticas y políticas dentro de la militancia local.
Guerra de Acusaciones: La dirigencia morenista ha centrado gran parte de su energía en denuncias contra la administración estatal, acusando presuntos financiamientos a campañas en otros estados como Durango, lo que desvía la atención de la construcción de una estructura sólida en casa.
- La clave: ¿Crecimiento o estancamiento?
Aunque ambos partidos han reportado un crecimiento en sus afiliados en comparación con otras fuerzas políticas que pierden militancia, la diferencia radica en la ejecución. Mientras el PAN capitaliza los indicadores económicos del estado —como el crecimiento en inversión y empleo registrado al cierre de 2025—, Morena lucha por presentar un frente unido que pueda competir con la maquinaria panista.
Análisis para “México Tierra de Caciques”:
Para tu libro, este fenómeno podría servir como un capítulo sobre el “Neocaciquismo Institucional”. Podrías explorar cómo la estructura del PAN ha logrado mutar de un partido tradicional a una red de poder que controla no solo la narrativa política, sino también la percepción de estabilidad económica, dejando a la oposición (Morena) en un papel de espectador reactivo y dividido.
