
Ciudad de México. – Este martes, la Mesa Directiva del Senado de la República recibió formalmente la iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum denominada “Plan B” de la Reforma Electoral. Tras el rechazo de la propuesta original en la Cámara de Diputados, el Ejecutivo federal busca ahora avanzar con un proyecto enfocado en la reducción del gasto público y la eliminación de privilegios en el sistema político.
La iniciativa fue turnada de inmediato a las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos, con la intención de que sea dictaminada y votada antes del receso de Semana Santa.
Puntos clave del nuevo proyecto:
- Tope a salarios y fin de bonos: Se plantea la eliminación de seguros médicos privados y bonos extraordinarios, además de establecer que ningún funcionario electoral gane más que la Presidenta.
- Recorte a Congresos y Ayuntamientos: Propone reducir el número de regidores y limitar el presupuesto de los Congresos locales al 0.7% del presupuesto estatal. Los ahorros generados se destinarán a obras públicas en los municipios.
- Fiscalización en tiempo real: Los partidos políticos estarían obligados a transparentar sus operaciones financieras mediante un sistema bancarizado y reportar sus gastos al instante para evitar el uso de recursos ilícitos.
- Revocación de Mandato: Se propone que la consulta de revocación se realice el primer domingo de junio de 2027, coincidiendo con la elección judicial, para optimizar costos operativos.
Reacciones y ruta legislativa
El bloque oficialista (Morena, PT y PVEM) ha manifestado su respaldo total a la propuesta, argumentando que busca responder a la demanda ciudadana de una democracia menos costosa. Por su parte, la oposición, encabezada por el PRI, ya adelantó su voto en contra, calificando la reforma como un intento de centralizar el poder bajo el discurso de la austeridad.
Se espera que en los próximos días inicien las reuniones de trabajo en comisiones para elaborar el dictamen que subirá al Pleno del Senado.
