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Harfuch negocia con la DEA en medio de versiones contradictorias

Sheinbaum, en tensa relación con EEUU y sin postura sobre Irán

Claudia Sheinbaum adelantó que su secretario de Seguridad mantendrá más reuniones con funcionarios del gobierno de Donald Trump.

Sheinbaum, en tensa relación con EEUU y sin postura sobre Irán
Captura de pantalla de la transmisión del 17 de marzo de 2026.

Sheinbaum se atiene al modelo que heredó de AMLO para definir la relación con Estados Unidos y Trump

A diferencia de Carney, con un activo perfil global, Sheinbaum evita salidas al exterior y pierde la oportunidad de diferenciarse de Trump.

Los Ángeles Press

La actividad de este martes 17 de marzo en Palacio Nacional se centró en tres grandes temas. En primer lugar, Claudia Sheinbaum, con el respaldo de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, defendió la insistencia en impulsar una nueva reforma electoral, tras el fracaso de su propuesta previa, que buscaba regresar al régimen de las elecciones a 1973.

Posteriormente, dedicó parte de su intervención a sostener que los problemas en materia de salud —en particular el resurgimiento de enfermedades que se consideraban erradicadas— están bajo control.

Finalmente, Sheinbaum reiteró una idea que contrasta con el contexto internacional: que la relación entre México y Estados Unidos se mantiene a salvo de tensiones mayores, pese al escenario actual, marcado por la presidencia de Donald Trump y los roces derivados de la agenda de seguridad, particularmente en torno al narcotráfico, que han puesto esa relación bajo presión.

Captura de pantalla de la transmisión del 17 de marzo de 2026.

Es evidente que el escenario internacional se ha deteriorado desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, como lo ilustra el conflicto con Irán. Sin embargo, también resulta claro que, lejos de tomar distancia frente a sus excesos, el gobierno de México —primero bajo Andrés Manuel López Obrador y ahora con Claudia Sheinbaum— no ha logrado fijar una posición clara ante los problemas que plantea la agenda de Washington.

A diferencia de la postura de Mark Carney, primer ministro de Canadá, quien ha marcado distancia de Trump y sus decisiones sin recurrir a la confrontación retórica, tanto López Obrador como Sheinbaum han optado por una estrategia de contención, resumida en la idea de “llevar la fiesta en paz”.

Esa lógica se ha traducido en un trato desigual: mientras han emitido críticas hacia Joe Biden que difícilmente dirigirían a Trump, han evitado condenar de manera explícita decisiones como sus acciones militares o su  política de presión. En ese contexto, López Obrador, por ejemplo, asumió en los hechos un papel de policía de migración alineado con los intereses de Estados Unidos.

En ese sentido, no es de sorprender que hoy Sheinbaum haya minimizado el alcance de lo que sea que Omar García Harfuch esté pactando, quizás acatando, durante su visita a Estados Unidos esta semana.

Sheinbaum insinuó hoy martes que nada de lo que acuerde García Harfuch implica alguna cesión de soberanía nacional, pero la realidad es que hay narrativas que simplemente no cuadran. La más reciente y notable la del “abatimiento” de Nemesio Oseguera, que tiene la consistencia de un castillo de naipes, como lo demuestra el hecho mismo que el gobierno de Sheinbaum se niega a ofrecer alguna evidencia que corrobore sus dichos.

Sheinbaum, hacia el final de la actividad, insistió en que García Harfuch sigue en Estados Unidos porque sostiene distintas reuniones con autoridades del gobierno de Trump.

Según dijo “es parte de la colaboración y siempre con respeto a nuestra soberanía y nuestros cuatro principios, no hay nada que se ponga en riesgo. Son sencillamente reuniones de coordinación de información, sobre todo de inteligencia”, explicó la jefa del Ejecutivo.

Incluso dijo que se busca “avanzar en la estrategia bilateral de seguridad” pero sin ofrecer detalles, por ejemplo, de la reunión que García Harfuch tuvo con el director de la DEA, que fue objeto de distintos mensajes en las redes sociales tanto de la DEA como del propio García Harfuch

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