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El verdadero “Mencho”.

ANÁLISIS FORENSE-PERIODÍSTICO. | La difusión de una presunta imagen del cadáver de Rubén Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, ha encendido las alarmas entre especialistas y observadores. Al contrastar la fotografía del “abatido” con los registros históricos del líder del CJNG, las inconsistencias son tan marcadas que sugieren dos posibilidades: o el tiempo transformó su fisonomía de forma radical, o el rostro en la morgue es el de otra persona.

1. Discrepancias en la Estructura Ósea y Facial

El Mencho de la SEDENA, un clon de pedro Armendáriz.

Al analizar la foto del archivo histórico (un hombre de rostro afilado, pómulos marcados y mirada profunda) frente a la imagen del cadáver que circula, se observan diferencias clave:

  • Forma del Mentón: El Oseguera Cervantes que conocemos posee un mentón pronunciado y una mandíbula bien definida. La imagen del “muerto” muestra una estructura facial más redondeada y compacta que no coincide con el envejecimiento natural.
  • Arco Superciliar y Nariz: La base de la nariz en la foto del archivo es más ancha en las aletas, mientras que el cadáver presenta rasgos que, incluso con la inflamación post-mortem, no parecen seguir la línea genética del capo.

2. El factor de la enfermedad renal

Es de conocimiento público que “El Mencho” padecía insuficiencia renal grave.

  • Realidad médica: Una persona con años de diálisis y falla renal crónica suele presentar una coloración cetrina (amarillenta/grisácea) y una pérdida de masa muscular facial extrema (rostro demacrado).
  • La foto del “abatido”: Muestra una complexión que no parece reflejar el deterioro de una enfermedad terminal. Si el hombre de la foto murió en un enfrentamiento, su aspecto físico debería delatar años de lucha contra la enfermedad, algo que no es evidente a simple vista.

3. ¿Montaje o Confusión?

La rapidez con la que el Gobierno Federal intentó dar por cerrado el caso (reportando solo 25 bajas oficiales que luego escalaron a más de 88 según investigaciones externas) alimenta la teoría de un “chivo expiatorio”.

  • La sombra del pasado: En México, la historia de “muertos que resucitan” o capos abatidos que resultan ser civiles es larga. Sin una prueba de ADN pública y transparente, la foto del rostro “lejano a la realidad” solo profundiza la desconfianza ciudadana.

Veredicto de la Investigación

El rostro que el gobierno presenta como el fin de una era criminal no resiste un análisis comparativo riguroso con las fichas de la DEA y la Fiscalía General de la República. La “distancia” entre el rostro muerto y el hombre que construyó el imperio del cristal es demasiado grande para ser ignorada.

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