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EL SEÑOR DE LOS GALLOS: LA MUERTE QUE SELLÓ LA IMPUNIDAD

ANÁLISIS DE INVESTIGACIÓN. | Rubén Oseguera Cervantes se fue. Pero no se fue por la puerta de un juzgado, ni tras una sentencia que reparara el daño a sus víctimas. El líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) murió en medio de un caos de fuego y plomo que, irónicamente, le regaló la “salida fácil”: morir en su ley, bajo sus propios términos y sin pisar una celda.

1. El Mito de la Impunidad: El Estado llegó tarde

A pesar de los 88 muertos que costó su caída (según las cifras reales de esta semana), la realidad es cruda: El Mencho vivió y murió impune. * El fracaso judicial: Durante más de una década, el Estado Mexicano fue incapaz de capturarlo. Su estructura criminal creció bajo la sombra de la corrupción de mandos municipales, estatales y federales.

  • La salida biológica vs. la justicia penal: Para las miles de madres que buscan a sus hijos desaparecidos en las fosas clandestinas de Jalisco, Colima y Michoacán, su muerte no es justicia. Al morir en el operativo (o en el traslado), se cierra su expediente penal sin que el capo tuviera que confesar dónde están los cuerpos o quiénes eran sus cómplices en el poder.

2. El Arquitecto del Veneno: Cristal y Sangre

El poder de Oseguera no se construyó solo con balas, sino con la destrucción de la salud pública.

  • La epidemia del Cristal: Bajo su mando, el CJNG perfeccionó la producción de metanfetaminas a escala industrial. Su único objetivo fue acumular dinero y poder, sin importar que para ello tuviera que convertir a toda una generación de jóvenes mexicanos en adictos a “drogas duras”.
  • El costo social: El dinero que hoy deja como herencia a su organización es el resultado del dolor de familias que perdieron a sus hijos por sobredosis o que vieron sus hogares destruidos por la adicción al cristal.

3. El Ídolo de la “Mente Deformada”

Quizás lo más doloroso es el fenómeno social que El Mencho alimentó: la narcocultura.

  • El ídolo de barro: Para millones de jóvenes con “mentes deformadas” por la falta de oportunidades y el bombardeo de narcocorridos, el “Señor de los Gallos” era un modelo a seguir. Se convirtió en un símbolo de rebelión contra el sistema, cuando en realidad era el mayor victimario del pueblo.
  • La glorificación del mal: Su figura inspiró un culto a la violencia donde el “valor” se mide por el calibre del arma y la capacidad de crueldad.

4. El Gobierno: ¿Victoria o Simulación?

Aunque hoy el gobierno celebra su “abatimiento”, la realidad es que el sistema falló en hacerlo pagar.

  • No hubo juicio: No hubo una extradición que lo humillara, no hubo una sentencia de cadena perpetua que lo obligara a enfrentar su soledad.
  • La deuda pendiente: El Mencho se llevó a la tumba los nombres de los políticos, jueces y generales que le permitieron operar. Su muerte, más que una victoria para la justicia, parece un alivio para quienes temían que, al ser capturado vivo, decidiera hablar.

Veredicto Final

Rubén Oseguera Cervantes murió como vivió: entre el desorden de una cabaña lujosa y el estruendo de los fusiles. Se fue debiéndole a México la verdad sobre miles de desaparecidos y la salud de millones de adictos. Al final, el sistema no lo venció; la muerte le concedió el indulto que la justicia mexicana nunca tuvo el valor de negarle.

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