Cardenal Rueda llama a la paz y reconciliación en Colombia al cumplirse 60 años de la muerte de Camilo Torres
El exsacerdote Camilo Torres Restrepo. | Crédito: Bibliotecadigital.univalle.edu.co
ACI Prensa.- El Arzobispo de Bogotá, Cardenal Luis José Rueda Aparicio, llamó al “amor fraterno” y a la reconciliación nacional en Colombia al cumplirse sesenta años de la muerte de Camilo Torres Restrepo.
Camilo Torres fue un sacerdote de la Arquidiócesis de Bogotá —vinculado a la Teología de la Liberación— que en 1965 dejó el ministerio para unirse a la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y falleció al año siguiente en un combate con el Ejército. Desde entonces no se sabía la ubicación de su cuerpo, hasta que en enero de 2026 el ELN anunció su hallazgo.
Durante estos sesenta años, la figura de Torres Restrepo ha sido reivindicada por sacerdotes, como el P. Javier Giraldo; por el ELN, que lo ha llamado “guerrillero integral”; y por el presidente colombiano Gustavo Petro, que lo destacó como “sacerdote y revolucionario”.
El mensaje del Arzobispo Rueda coincidió con la entrega el domingo 15 de febrero de los restos de Camilo Torres al sacerdote jesuita Javier Giraldo, quien en 2019 solicitó a la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas que buscara el cuerpo del exsacerdote.
“Han pasado sesenta años desde la muerte del padre Camilo Torres Restrepo. A pesar de los profundos y vertiginosos cambios vividos en estas décadas, Colombia sigue anhelando la paz y la justicia social que dignifique la vida de todos”, escribió el Cardenal Rueda en su mensaje.
El Arzobispo de Bogotá dijo que “la inhumación de sus restos (la Universidad Nacional se ofreció a depositarlos en su capilla) es un gesto que reconoce la dignidad inviolable de toda vida humana, cuya sangre derramada clama al Creador. Su memoria nos remite al rostro de todas las víctimas del conflicto armado en Colombia. Ellas nos recuerdan que la violencia y la guerra son siempre un fracaso humano y una herida abierta en el corazón de la Nación.
El arzobispo dijo que “la Iglesia ora por el eterno descanso del padre Camilo y ruega al Señor por el fin definitivo de toda forma de violencia en Colombia. Al mismo tiempo, nos exhorta a trabajar sin desfallecer por la justicia social, en el marco del Estado Social de Derecho, conscientes de que las causas de la violencia se enraízan también en estructuras de pecado que debemos transformar con la fuerza del Evangelio”.
“Solo el amor fraterno es fundamento verdadero de reconciliación y unidad como nación. Solo el amor hace posible el encuentro y el diálogo. Solo el amor nos dispone a respetar la vida de quien piensa distinto. Solo el amor abre caminos hacia una ‘paz desarmada y desarmante’”.
“Hoy renovamos nuestra esperanza: el amor nos hace pasar de la muerte a la vida”, concluyó el mensaje del Arzobispo de Bogotá.
¿Quién fue Camilo Torres?
Camilo Torres Restrepo nació el 3 de febrero de 1929 en Bogotá y fue ordenado sacerdote el 29 de agosto de 1954. En septiembre de ese año viajó a Bélgica para estudiar en la Universidad Católica de Lovaina, donde obtuvo la licenciatura en Sociología.
De regreso en Colombia, fue cofundador de la Facultad de Sociología de la Universidad Nacional de Colombia, de la que también nombrado capellán auxiliar.
Sin embargo, sus posiciones políticas y sociales lo llevaron a tener diferencias con el entonces Arzobispo de Bogotá, Cardenal Luis Concha Córdoba.
El 11 de junio de 1965, el diario El Colombiano informó que el sacerdote había enviado una carta al purpurado solicitándole que señalara qué programas en los que había participado merecían la censura de la jerarquía católica.
El cardenal respondió con una misiva en la que le advirtió que las directivas pontificias prohibían a los sacerdotes intervenir en asuntos políticos y en ciertas prácticas de acción social, según informó el medio.
“Usted conoce perfectamente las enseñanzas de la Iglesia Católica acerca de los puntos que ha tratado en sus programas, y se ha apartado, a sabiendas, de esas enseñanzas”, le habría dicho el cardenal al P. Camilo Torres, según el diario. Además, agregó que el sacerdote “se ha retirado de los principios y directivas de la Iglesia al predicar una revolución violenta, actitud que es incompatible con su profesión de sacerdote”.
Ese mismo año, el P. Torres envió una carta al arzobispo para manifestar que cuando optó por el sacerdocio lo hizo “pensando que de esa forma serviría mejor a la Iglesia y a los colombianos”, pero que después de diez años de ministerio, consideraba que podía “lograr esos objetivos más eficazmente como laico”.
Según los archivos de la Biblioteca Digital de la Universidad del Valle, el P. Camilo Torres pidió oficialmente “la reducción al estado laical” el 24 de junio de 1965, solicitud que le fue aceptada por el Cardenal Concha Córdoba dos días después. El 27 de junio celebró su última misa en Bogotá y al mes siguiente comenzó a actuar como miembro del ELN en actividades proselitistas.
En enero de 1966 publicó su Proclama a los colombianos para informar que se unía a la lucha armada del ELN. El 15 de febrero de 1966, Camilo Torres murió en un combate con el Ejército colombiano en el municipio de San Vicente de Chucurí, en el departamento del Norte de Santander.
En 2024, fueron encontrados en Bucaramanga unos restos óseos. Cerca de dos años después, la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas confirmó que eran los restos del exsacerdote Camilo Torres.
