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Foto: Xinhua.

Trump, cada vez más acorralado por los asesinatos de Minneapolis

Tras los tiroteos de agentes federales, los desmentidos por vídeos y la presión política por un posible cierre del Gobierno, Trump modera su discurso.

Trump, cada vez más acorralado por los asesinatos de Minneapolis
Flores y velas en el lugar de la vigilia de Alex Pretti, el 26 de enero de 2026 en Minneapolis. Foto: Scott Olson / Getty Images

Los demócratas no quieren aprobar la financiación del Departamento de Seguridad Nacional, de quien dependen los agentes federales que asesinaron a Renee Good y Alex Pretti, lo que puede abocar a un nuevo shutdown este viernes, mientras Trump intenta llegar a un acuerdo con las autoridades de Minnesota.

Por Andrés Gil/Los Ángeles Press

Corresponsal en Washington — Trump está cambiando personas y tono. Y eso es porque es consciente de que la situación se le está volviendo en contra. Ha pasado en escasas horas de mostrar desprecio por el gobernador de Minnesota, Tim Walz, a dar muestras de entendimiento. Ha pasado de acusar a las autoridades estatales y locales de complicidad con la “basura” somalí en una corrupción de “20 millones de dólares” a decir que las cosas van bien con ellos. Y ha pasado de describir a Alex Pretti como “pistolero” con un “arma cargada (¡con dos cargadores adicionales completos!) y lista para usar” a decir que ama “a su familia”, y que quiere una investigación “honrada” del asesinato.

El tono del presidente de EEUU se ha rebajado en comparación con el que suele emplear cuando habla de Minnesota. No en vano, por orden suya hay desplegados en ese estado 3.000 agentes federales, el doble que la cantidad de policías locales existentes en Minneapolis y St. Paul.

Pero Trump también está moviendo peones. Ha decidido que la operación pase a estar dirigida por su ‘zar de las fronteras’, Tom Homan, y ha reemplazado al hasta ahora encargado de ejecutar la represión de la Casa Blanca, Greg Bovino, comandante en jefe de la Patrulla Fronteriza.

Incluso The Atlantic publicó que Bovino había sido relegado a su oficina en California, como paso previo a su pronta jubilación, cosa que corrió a desmentir el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

Sin embargo, Kristi Noem, secretaria del DHS, fue la primera en salir rápida a calificar de “terrorista interior” a Alex Pretti, acusándolo de querer “atacar y causar el mayor daño posible” a los agentes federales que se encontraban en una redada antimigración en el sur de Minneapolis el pasado sábado por la mañana.

La versión de Noem fue la misma que emplearon Bovino y Stephen Miller, subjefe de gabinete para políticas y seguridad nacional, quien afirmó sin pruebas que Pretti era un “asesino” que intentó “matar a agentes federales”.

Y ambas se han demostrado falsas, gracias a los diferentes vídeos proporcionados por los espectadores que grabaron toda la secuencia, dejando en evidencia a los agentes federales y a quienes los encubren, igual que pasó con el asesinato de Renee Good. Y, aunque la Casa Blanca ha querido marcar distancias entre las declaraciones de Noem y Trump, lo cierto es que este martes el presidente de EEUU ha elegido respaldar a su secretaria de Seguridad Nacional en lo relativo a la gestión de fronteras, que no a la gestión de Minneapolis: “Creo que ha hecho un trabajo excelente. Creo que está haciendo un trabajo excelente. La frontera está totalmente segura. Se les olvida que heredé una frontera por la que entraban millones de personas. Ahora tenemos una frontera por la que no entra nadie”.

Dos agentes tirotearon a Pretti

Según ha publicado AP, un funcionario de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) ha informado al Congreso de que los disparos provinieron de dos agentes: uno disparó su pistola Glock y otro la suya. Los investigadores de la Oficina de Responsabilidad Profesional de la CBP realizaron el análisis basándose en las grabaciones de las cámaras corporales y la documentación de la agencia. La agencia está obligada a informar al Congreso sobre las muertes ocurridas bajo su custodia y otras muertes en las que estén involucrados sus agentes y oficiales.

Tras preguntarle sobre la retirada de los agentes de Minnesota antes de un acto de Iowa este martes por la tarde, Trump ha contestado: “Haremos lo que sea apropiado. Pero Tom Homan está allí, todos queremos a Tom, y todo va muy bien. Lo hago todo el tiempo, reorganizo los equipos”. Y al interpelarle sobre la acusación de terrorista lanzada por Noem y Miller, por ejemplo, Trump da una respuesta inverosímil: “Bueno, yo no he oído eso”. Y añade, cuestionando la segunda enmienda de la Constitución que protege la posesión de armas en EEUU: “Pero no debería haber estado portando un arma… Es un incidente muy desafortunado, muy, muy desafortunado. No me gusta que tuviera un arma, no me gusta que tuviera dos cargadores completamente cargados. Eso es algo muy malo. Y a pesar de eso, digo que es algo muy desafortunado”.

Cuando dice Trump que “todo el mundo quiere a Tom”, obvia que su Departamento de Justicia cerró una investigación sobre Homan por aceptar una bolsa con dinero en efectivo. Homan fue grabado en septiembre de 2024 aceptando una bolsa con 50.000 dólares en efectivo en una investigación encubierta del FBI, según personas familiarizadas con el caso citadas por The New York Times, que posteriormente fue cerrado por funcionarios de la administración Trump.

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