“Compromisos históricos” y reservas de información
La diplomacia del petróleo como coartada: Sheinbaum repite la opacidad
Según Claudia Sheinbaum, los envíos de petróleo a Cuba son legales y una “ayuda humanitaria” a Cuba parte de los “compromisos históricos” de México

Sheinbaum criticó una vez más a Calderón y García Luna por las políticas de seguridad pública que diseñaron hace más de diez años.
De igual modo, Sheinbaum volvió a llamar a la ONU a fortalecerse sin reconocer que ella y López Obrador repudian a la ONU cuando ese organismo los llama a respetar derechos.
Los Ángeles Press
La actividad de este miércoles 7 de enero en Palacio Nacional se centró en la promoción de las modificaciones del gobierno de Claudia Sheinbaum al sistema de bachillerato, además de dar a conocer el destino de Alejandro Gertz Manero, el exfiscal general de la República, como embajador ante el Reino Unido.
No obstante, el tema que ocupó mayor espacio fue la defensa del envío de petróleo a Cuba, a propósito de la información publicada por The Financial Times, que señala a México como el principal proveedor energético de la isla. Sheinbaum buscó presentar estos envíos bajo la lógica de una política de Estado recordando que tienen precedentes en gobiernos anteriores —“incluso en el de Enrique Peña Nieto”, dijo— y los describió como parte de los “compromisos históricos” y de una “ayuda humanitaria”, cuyos detalles, aseguró, serán ampliados por Pemex y la Secretaría de Relaciones Exteriores.
El debate sobre estos envíos no puede leerse al margen de la historia petrolera mexicana y de la manera en que el poder político ha narrado la riqueza energética del país. En 1976, el entonces presidente José López Portillo presumía que las reservas probadas habían pasado de 6 mil 338 millones de barriles —equivalentes a 19 años de producción— a proyecciones que alcanzaban 55 años, lo que colocaba a México en el cuarto lugar mundial detrás de la URSS, Arabia Saudita e Irán. Así lo expuso en al final de su sexenio en 1982.

Décadas después, ya en el sexenio de Vicente Fox, el país mantenía todavía volúmenes de extracción anual cercanos a los mil millones de barriles, aunque el desgaste de los yacimientos y la dependencia fiscal del petróleo empezaban a hacerse evidentes. Hoy, esas cifras del pasado regresan como punto de contraste: mientras la narrativa oficial insiste en la continuidad histórica de los “compromisos energéticos”, la discusión pública se desplaza hacia otro terreno —el uso político del petróleo como instrumento de diplomacia y alineamiento internacional.
El problema no es sólo la legalidad de los envíos, sino la opacidad con la que se justifican y el costo político de presentarlos como continuidad histórica sin asumir responsabilidades presentes. Cuando el gobierno de Sheinbaum convierte el petróleo en moneda diplomática, pero mantiene bajo reserva los términos, montos y contrapartes de esos acuerdos, reproduce la misma lógica que en otros momentos del poder mexicano convirtió la riqueza energética en discurso triunfalista y no en política pública transparente.
La revisión de la historia petrolera de México es una tarea todavía pendiente y muestra que las decisiones tomadas en nombre del “interés nacional” rara vez han sido explicadas a la ciudadanía. Repetir ese patrón bajo el argumento de los “compromisos históricos” no fortalece la política exterior de la mandataria, sino que la coloca, una vez más, en el territorio de la discrecionalidad.
El bachillerato
En lo que hace a los cambios al bachillerato, siguen una lógica que la Secretaría de Educación Pública impulsa con poco éxito desde hace ya más de 30 años, de integrar cada vez más la formación en ese ciclo de la Educación Media Superior con el mercado laboral.
Los primeros intentos se remontan a las modificaciones hechas para que los estudiantes inscritos en el Conalep, el Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica obtuvieran, además del certificado que los acredita como técnicos en distintas disciplinas, el bachillerato de modo que, si lo deseaban, pudieran continuar después estudios de licenciatura.
En sentido opuesto, otras opciones en ese ciclo, ofrecen desde hace más de 15 años la posibilidad que los estudiantes de los colegios de bachilleres o las preparatorias de la UNAM y de los estados, además de los estudiantes de las vocacionales del Instituto Politécnico Nacional obtengan certificaciones que les permitan encontrar empleo y continuar, si lo desean, con estudios de licenciatura.
Los anuncios hechos por Mario Delgado fueron, en ese sentido, más de forma que de fondo, aunque, como suele suceder en las actividades en el Salón Tesorería, las adecuaciones se presentaron en una lógica más amplia.
El catálogo de lo que se llamó en Palacio Nacional “nuevas formaciones” puede contener etiquetas o títulos distintos a los que se usaban hace algunos años, pero es un modelo que ha estado vigente por lo menos desde finales del siglo XX.
Según Delgado, la idea es ampliar la matrícula de ese ciclo que es donde, dados los cambios demográficos que vive México, se presenta ahora una mayor demanda.
De nuevo Calderón
A pregunta expresa, Sheinbaum regresó a uno de sus temas favoritos, el de Felipe Calderón Hinojosa y su secretario de Seguridad Genaro García Luna. Como en otras ocasiones, los responsabilizó de la crisis de violencia que enfrenta el país más de trece años después de que Calderón dejó la Presidencia.
La gravedad de la situación tuvo un nuevo episodio esta misma semana en Culiacán, donde sicarios persiguieron y asesinaron a Juan Carlos Vázquez Ayala, comandante de la policía de esa ciudad y, hasta el momento de su muerte, responsable del área de Tránsito. Antes había ocupado distintos cargos en tareas de seguridad pública de Sinaloa.
A imagen y semejanza de lo que hizo Andrés Manuel López Obrador durante su sexenio, Sheinbaum no escatimó los adjetivos para descalificar a Calderón y García Luna.
En la misma conferencia de prensa, y como ya es habitual en Palacio Nacional, la presidente volvió a cuestionar el papel de la Organización de las Naciones Unidas. Señaló que el organismo “debe fortalecerse”, pero evitó reconocer que, al igual que su antecesor —y como también lo hicieron Calderón y Peña Nieto—, su gobierno suele desestimar o desacreditar los señalamientos de la ONU sobre violaciones a derechos humanos en México, así como los exhortos emitidos por ese organismo o por la Organización de Estados Americanos en casos como el de Ayotzinapa, por mencionar uno de los más relevantes.
El texto publicado por Los Ángeles Press a principios de marzo de 2024, que se reproduce a continuación, ilustra cómo López Obrador, lejos de reconocer la autoridad moral de la ONU, optó por ridiculizarla y restarle legitimidad, presentándola como “comparsa” del bloque conservador.
En otros temas, a pregunta expresa sobre la reforma electoral, Sheinbaum insistió en la idea de reducir el número de representantes de partidos minoritarios en el nombre del ahorro de recursos.
Respecto del futuro del Tratado México-Estados Unidos-Canadá, Sheinbaum negó tener expectativas sobre la inminente resolución de la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos en materia de aranceles.
El caso es importante para México y el resto del mundo porque fijar impuestos es una facultad exclusiva del congreso de Estados Unidos y la expectativa es que la Corte allá falle contra los distintos decretos que Donald Trump publicó en 2025 en ese tema. En la actualidad hay juicios que dependen de esa resolución, como el que promovió la empresa Costco contra la presidencia de Estados Unidos. El recurso que considerará la Suprema Corte de Estados Unidos se conoce en la jerga judicial de ese país como Learning Resources, Inc. vs. Trump y se pueden consultar más detalles aquí (contenido en inglés).
Finalmente, fue notable que ni Sheinbaum ni quienes estuvieron en Palacio Nacional este miércoles estimaran importante o necesario decir algo sobre la manera en que Estados Unidos detuvo a la diputada de Morena en el congreso estatal de Baja California, Alejandra Ang Hernández, por su intento de cruzar dinero por encima del límite de dinero en efectivo y del que no supo responder su origen. Un hecho que derivó en la revocación permanente de su visa.
