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El Sagitario fue detenido en Culiacán, en una residencia en la colonia Guadalupe, en un operativo por tierra y aire encabezado por la Marina

Nota/Foto/Ríodoce

La ciudad de Los Mochis, era el cobijo de su familia, que lo adoptó cuando una bala lo dejó parapléjico, defendiendo a quien sería su protector, Arturo Beltrán Leyva, el Barbas, cuando junto a sus hermanos eran importantes en la organización y operación del Cártel de Sinaloa.

De acuerdo a informes policiales de la época, el Sagitario era discreto, aunque avistamientos populares lo ubicaban como cliente frecuente en casinos ya clausurados por la Fiscalía General de la República. Era de los clientes que los cerraban.

También lo reportaban en restaurantes, frecuentados por personas de la elite social de la ciudad.

La estancia en ambos lugares no era llamativa ni ostentosa, apenas lo suficiente para el murmullo de que era “alguien”.

Así la navegó durante años, con bajo perfil.

Por el rango que ostentaba dentro de la facción Beltrán Leyva, primero, y después dentro de la de Fausto Isidro Meza, el Chapo Isidro, cuando este obtuvo la jefatura, le alcanzaba para imponer a sus allegados como jefes de plazas en sindicaturas.

Algunos informes policiales consultados, antes de su notoriedad por el decomiso histórico de 1.5 toneladas de fentanilo en Los Mochis y rancherías a principios de diciembre del 2024, lo reportaban como un individuo encargado de la logística, que alteraba vehículos para el trasiego de sustancias adictivas. Sus talleres abrían por momentos, pero permanecían cerrados, la mayor parte del tiempo. Estos partían de un ejido convertido en colonia popular por efecto de crecimiento urbano pero detenido por la imposibilidad de urbanizar el norte de la carretera México 15.

Él perdió la ciudad de Los Mochis cuando sus hijos comenzaron a retar a la autoridad con desmanes urbanos, pleitos y borracheras que terminaban en riñas, diferencias que por lo regular se arreglaban a balazos.

Para el Sagitario o el Señor de la Silla, la suerte le cambió en Los Mochis cuando las armas de sus consanguíneos comenzaron a bramar fuego y a retar a la autoridad.

Entonces, durante años desapareció.

Y fue renombrado cuando el fentanilo fue decomisado en Los Mochis, pues se atribuyó la propiedad a su hijo, Pedro Inzunza Coronel, el Pichón. Este murió el 30 de noviembre en una incursión aérea de la Armada de México en las cercanías del Real Blanco, Choix, una región que el Cártel de Sinaloa peleaba entre sí.

Tras la caída de su hijo, el Sagitario se esfumó de nuevo. Su paradero fue un misterio a tal grado que no se calculaba su reacción por la muerte de su vástago en una operación que se dice no se pidió rendición.

De acuerdo a las fuentes consultadas, desde que se realizó el decomiso de fentanilo en Los Mochis, sus aliados lo habían dejado solo, pues se anticipaban reacciones virulentas de los estadounidenses.

Fue hasta el último día del 2025, en la víspera de la celebración de Año Nuevo, cuando se tuvieron noticias nuevamente de Inzunza Noriega. Esta vez la Marina lo cercó en una residencia de la colonia Guadalupe en Culiacán.

El operativo que inició alrededor de las 15:30 horas, contó con el apoyo de un helicóptero Black Hawk artillado, que sobrevoló por más de dos horas en los alrededores de una vivienda con el número 213, ubicada por la calle Río Elota, casi esquina con Manuel Bonilla, mientras por tierra un equipo especial de la Semar, con apoyo del Ejército, Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y policías locales, cercaron las calles aledañas.

En la residencia fue detenido Pedro Inzunza Noriega y tres hombres más que lo acompañaban. Las autoridades también aseguraron la casa, en cuyo interior se localizaron dos armas largas, dos paquetes con droga, dos vehículos, 12 cargadores, cartuchos útiles y celulares.

En Estados Unidos, el capo de 62 años de la organización Beltrán Leyva, está acusado de narcoterrorismo, tráfico de drogas y lavado de dinero.

Según las autoridades estadounidenses, junto con su hijo el Pichón, lideraba la operación de una de las redes de producción y tráfico de fentanilo más grandes del mundo con envíos de “decenas de miles de kilogramos de droga”.

La acusación formal radicada en la corte federal de San Diego es consecuencia directa de la Orden Ejecutiva 14157 del presidente Donald Trump, que designó al Cártel de Sinaloa como Organización Terrorista Extranjera, y de la posterior designación de la misma por parte del Secretario de Estado el 20 de febrero de 2025.

En la imagen más reciente de Inzunza Noriega, difundida por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana el viernes 2 de noviembre, se le observa en silla de ruedas y de una edad más avanzada que en la última fotografía del cártel de los Beltrán Leyva difundida en diciembre de 2023 por la Oficina de Control de Activos Extranjeros de EU.

Artículo publicado el 04 de enero de 2026 en la edición 1197 del semanario Ríodoce.

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