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𝗘𝗦𝗘 “𝗕𝗥𝗘𝗩𝗘 𝗧𝗜𝗘𝗠𝗣𝗢” 𝗗𝗘 𝗠𝗜 𝗣𝗥𝗜𝗦𝗜𝗢́𝗡

Jaime Laguna Berber

La nota dice que salí el día 24 de diciembre después de haber estado preso por mi participación en el GRUPO LIGA COMUNISTA 23 DE SEPTIEMBRE

Era el número 24 de una lista de 24 en la Penitenciaría de Santa Martha Acatitla. Esperé él largo trámite de liberación de 23 detenidos antes de que llegara mi turno.

Era una manera sarcástica de ser parte de la Nochebuena.

Habría salido años antes de mi sentencia, que llegó a los tres años y seis meses de prisión; la sentencia de ocho años se pagaba razonablemente con tres años dos meses

Llegaron cinco años y medio de prisión, sin contar el tiempo de desaparición. Adela Cedillo y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) insisten en que fue “breve tiempo”. Para quien no ha luchado y para quien nos odia, ese tiempo de prisión no basta; quizá muertos o desparecidos sería mejor para el sistema. quizá eso desean quienes niegan nuestra historia.

Sin saberlo, Alfonsina detenida en la Cárcel de Mujeres también se había negado a firmar antes de salir ese 24 de diciembre; yo hacía lo mismo Estuvimos a punto de no salir ante nuestra negativa a firmar.

Nos querían “beneficiar” con aplicar la ley de normas mínimas, pero entonces hubiéramos salido dos años antes; era una forma de decirnos que a la proxima no habría “beneficios” de ley. Preferíamos seguir presos los siguientes años que nos faltaban antes que aceptar “beneficios”

Llamadas de ida y vuelta, luego cambios en las hojas que teníamos que firmar, y terminó todo en una especie de salir bajo protesta, condicionado a que estaríamos firmando los siguientes años, cartilla de por medio, y visitas de” trabajadoras sociales” -así le dicen a la policía-, a nuestro domicilio a supervisar, garantizar, que nos estuviéramos portando bien. En el trabajo vigilancia y reportes semanales.

Al salir me esperaban, entre otr@s Lucía Lagunes Huerta ahora Directora de CIMAC y Luis Gómez Garay ahora Secretario General de la UGOCP

Barlett Secretario de Gobernación se opuso hasta lo último a nuestra liberación.

El día 25 no es un día laboral, así que la nota en los periódicos apareció el día 26-27 de ese mes, el PRT envío un boletín de prensa Salir el 24 de diciembre, siendo el número 24 de una lista de 24, fue más que una coincidencia: fue ironía del destino que me hizo pensar en el verdadero significado de la libertad y el tiempo.

Durante años, la espera se volvió rutina, y la esperanza, compañera silenciosa. La burocracia, las firmas, las condiciones y las visitas de “trabajadoras sociales” marcaron el inicio de una nueva etapa; la libertad, a veces, llega acompañada de nuevas cadenas.

𝐋𝐚 𝐩𝐫𝐢𝐬𝐢𝐨́𝐧 𝐧𝐨 𝐭𝐞𝐫𝐦𝐢𝐧𝐚 𝐜𝐮𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐬𝐞 𝐚𝐛𝐫𝐞𝐧 𝐥𝐚𝐬 𝐩𝐮𝐞𝐫𝐭𝐚𝐬; 𝐩𝐞𝐫𝐬𝐢𝐬𝐭𝐞 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐦𝐞𝐦𝐨𝐫𝐢𝐚, 𝐞𝐧 𝐥𝐨𝐬 𝐩𝐚𝐩𝐞𝐥𝐞𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐡𝐚𝐲 𝐪𝐮𝐞 𝐟𝐢𝐫𝐦𝐚𝐫, 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐯𝐢𝐠𝐢𝐥𝐚𝐧𝐜𝐢𝐚 𝐜𝐨𝐧𝐬𝐭𝐚𝐧𝐭𝐞 𝐲 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐧𝐞𝐜𝐞𝐬𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞 𝐝𝐞𝐦𝐨𝐬𝐭𝐫𝐚𝐫 𝐪𝐮𝐞 𝐮𝐧𝐨 𝐦𝐞𝐫𝐞𝐜𝐞 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐫 𝐟𝐮𝐞𝐫𝐚. 𝐄𝐥 𝐜𝐢𝐜𝐥𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐭𝐞𝐫𝐦𝐢𝐧𝐨́ 𝐚𝐪𝐮𝐞𝐥 𝐝𝐢́𝐚 𝐟𝐮𝐞 𝐥𝐚𝐫𝐠𝐨 𝐲 𝐝𝐨𝐥𝐨𝐫𝐨𝐬𝐨, 𝐩𝐞𝐫𝐨 𝐭𝐚𝐦𝐛𝐢𝐞́𝐧 𝐦𝐞 𝐞𝐧𝐬𝐞𝐧̃𝐨́ 𝐪𝐮𝐞 𝐝𝐢𝐠𝐧𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐲 𝐫𝐞𝐬𝐢𝐬𝐭𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚 𝐧𝐨 𝐝𝐞𝐩𝐞𝐧𝐝𝐞𝐧 𝐝𝐞 𝐦𝐮𝐫𝐨𝐬 𝐧𝐢 𝐝𝐞 𝐬𝐞𝐧𝐭𝐞𝐧𝐜𝐢𝐚𝐬. 𝐍𝐢 𝐝𝐞𝐜𝐥𝐚𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨𝐧𝐞𝐬 𝐪𝐮𝐞 𝐜𝐨𝐥𝐨𝐜𝐚𝐧 𝐞𝐬𝐭𝐚 𝐫𝐞𝐩𝐫𝐞𝐬𝐢𝐨́𝐧 𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐛𝐫𝐞𝐯𝐞 𝐭𝐢𝐞𝐦𝐩𝐨 𝐝𝐞 𝐫𝐞𝐜𝐥𝐮𝐬𝐢𝐨́𝐧.

Hoy, comprendo que cada día preso no fue tiempo perdido pues fue también oportunidad para entender la fragilidad de la justicia y la fuerza de la voluntad. La libertad, aunque condicionada, es un espacio para reconstruirse y para no olvidar a quienes siguen esperando su propio 24 de diciembre. Mi compromiso para los ausentes en mi vida.

𝗔𝗰𝗹𝗮𝗿𝗼 𝗮𝗻𝘁𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝘀𝗲𝗻̃𝗮𝗹𝗮𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼𝘀 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗰𝗮𝗹𝗹𝗮𝗿𝗺𝗲: No, no era líder, ni teórico, era un militante, como tantos otros que ahora están desaparecidos que vivía aparentado ser un ciudadano como otros; vivía en esa esquizofrenia de ser dos personas al mismo tiempo, el que todos me ven ser como todos en el trabajo, en la escuela, en la fábrica, en el taller, y que al mismo tiempo tiene otro nombre y otra personalidad que, en la clandestinidad y desde ella, trabaja en la subversión:

𝙋𝙤𝙧 𝙚𝙨𝙤 𝙚𝙨𝙩𝙪𝙫𝙚 𝙙𝙚𝙨𝙥𝙖𝙧𝙚𝙘𝙞𝙙𝙤 𝙖𝙡 𝙗𝙤𝙧𝙙𝙚 𝙙𝙚 𝙡𝙖 𝙢𝙪𝙚𝙧𝙩𝙚, 𝙥𝙤𝙧 𝙚𝙨𝙤 𝙚𝙨𝙩𝙪𝙫𝙚 𝙥𝙧𝙚𝙨𝙤 𝙚𝙡 𝙗𝙧𝙚𝙫𝙚 𝙩𝙞𝙚𝙢𝙥𝙤 𝙙𝙚 𝙢𝙖́𝙨 𝙙𝙚 𝙘𝙞𝙣𝙘𝙤 𝙖𝙣̃𝙤𝙨; 𝙢𝙞 𝙫𝙞𝙙𝙖, 𝙦𝙪𝙞𝙯𝙖́ 𝙥𝙤𝙧 𝙚𝙡𝙡𝙤, 𝙫𝙖𝙡𝙚 𝙢𝙚𝙣𝙤𝙨 𝙦𝙪𝙚 𝙡𝙖 𝙙𝙚 𝙤𝙩𝙧𝙤𝙨, 𝙥𝙤𝙧𝙦𝙪𝙚 𝙨𝙤́𝙡𝙤 𝙚𝙧𝙖 𝙢𝙞𝙡𝙞𝙩𝙖𝙣𝙩𝙚 𝙮 𝙖𝙣𝙩𝙚𝙨 𝙣𝙤 𝙘𝙖𝙡𝙡𝙚́ 𝙮 𝙖𝙝𝙤𝙧𝙖 𝙢𝙚𝙣𝙤𝙨; 𝙥𝙚𝙨𝙖 𝙣𝙤 𝙡𝙤 𝙦𝙪𝙚 𝙛𝙪𝙞 𝙨𝙞𝙣𝙤 𝙡𝙤 𝙦𝙪𝙚 𝙝𝙖𝙜𝙤

Estas notas periodísticas son algunas de las publicadas. Terminaba un largo ciclo. Ese es el breve de tiempo que pasé en prisión.

No es el “desconocimiento” sobre la historia sino intereses poco claros, la mentira aflora, el interés es oscuro y mueve al acto de mentir, junto al intento de borrado, a pesar de que la verdadera historia diga otra cosa

Al salir de prisión me incorporé como representante del PRT al Frente Nacional Contra la Represión, FNCR y desde ahí participé en la lucha por la libertad de presos de diversas luchas y de manera particular por la libertad de nuestros compañeros todavía presos: Amanda Arciniega y Eladio Torres.

En el marco de la lucha en contra del fraude electoral y con la desaparición de José Ramón García militante del PRT realizamos una huelga de hambre, de casi un mes, en mayo de 1989 en la Catedral Metropolitana en pleno Zócalo capitalino; participaron entre otros Carlos Piedra Ibarra, Edgard Sánchez, Manuel Aguilar Mora, y más compañeras y compañeros; en otras entidades, como Morelos, estuvo Jose Martinez Cruz en huelga de hambre. Participaron casi 20 personas en Huelga de hambre junto con casi una docena de presos. Enorme la cantidad y lugares que culminó en la libertad de los últimos presos de la Liga en los siguientes meses.

Estuve en las negociaciones en los siguientes meses representando al PRT y al FNCR para lograra que se cumpliera el acuerdo.

𝙉𝙞𝙣𝙜𝙪𝙣𝙤 𝙙𝙚 𝙡𝙤𝙨 𝙘𝙪𝙖𝙩𝙧𝙤, Amanda, Alfonsina, Eladio y yo 𝙛𝙪𝙞𝙢𝙤𝙨 𝙖𝙢𝙣𝙞𝙨𝙩𝙞𝙖𝙙𝙤𝙨; 𝙡𝙖 L𝙚𝙮 𝙙𝙚 A𝙢𝙣𝙞𝙨𝙩𝙞́𝙖 𝙙𝙚𝙘𝙡𝙖𝙧𝙖𝙗𝙖, 𝙖 𝙥𝙖𝙧𝙩𝙞𝙧 𝙙𝙚 1978, 𝙧𝙚𝙨𝙪𝙚𝙡𝙩𝙤 𝙚𝙡 𝙩𝙚𝙢𝙖 𝙙𝙚 𝙡𝙖 𝙨𝙪𝙗𝙫𝙚𝙧𝙨𝙞𝙤́𝙣; 𝙚́𝙧𝙖𝙢𝙤𝙨 𝙥𝙤𝙡𝙞́𝙩𝙞𝙘𝙖𝙢𝙚𝙣𝙩𝙚 𝙪𝙣𝙖 𝙖𝙣𝙤𝙢𝙖𝙡𝙞́𝙖: 𝙙𝙚𝙢𝙤𝙨𝙩𝙧𝙖́𝙗𝙖𝙢𝙤𝙨 𝙦𝙪𝙚 𝙡𝙖 𝙇𝙞𝙜𝙖 𝙚𝙭𝙞𝙨𝙩𝙞́𝙖 𝙖 𝙥𝙚𝙨𝙖𝙧 𝙙𝙚 𝙦𝙪𝙚 𝙩𝙤𝙙𝙤𝙨 𝙙𝙚𝙘𝙞́𝙖𝙣 𝙦𝙪𝙚 𝙮𝙖 𝙣𝙤 𝙚𝙭𝙞𝙨𝙩𝙞́𝙖.

Nuestra detención y presentación demostraba que el sistema mentía, como ahora; que lo que se negaba sí existía; en nuestra detención y prisión, en la lucha por nuestra liberación se demostraba la vitalidad de una causa

Ese “breve tiempo” sigue hasta el día de hoy, presos en este sistema bajo un sistema que incorpora a gente como Barlett;

Excompañeros aplauden al gobierno o apoyan “críticamente”; historiadores que destrozan nuestra historia, pero no dicen nada políticamente crítico con relación al gobierno actual; instituciones que son parte de este mecanismo que intenta negar nuestra historia y nuestra lucha.

“¡Eppur si muove¡ “‘ dijo Galileo … y la lucha sigue.

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